La ciudad de Liverpool se convirtió este sábado 13 de junio en el escenario de una firme protesta ciudadana contra la inacción gubernamental frente a la inmigración ilegal. Desde el mediodía, las inmediaciones de County Road, en el distrito de Walton, albergaron una masiva movilización de residentes locales descontentos con los flujos migratorios descontrolados que afectan al país. La marcha, que exigió un control fronterizo estricto, fue recibida con un drástico e inusual despliegue por parte de la Policía de Merseyside, que llenó las calles y aplicó normativas de excepción para restringir el movimiento de los manifestantes.
🇬🇧‼️ | Miles de manifestantes tomaron este sábado las calles de Walton, en Liverpool, en una protesta contra la inmigración masiva que obligó a un histórico despliegue policial con poderes especiales de control en la zona. El ayuntamiento laborista de la ciudad había intentado… pic.twitter.com/ruiKJYXOMl
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 13, 2026
El foco principal de la jornada se concentró en Spellow Lane, donde aproximadamente 150 manifestantes antiinmigración se agruparon portando banderas nacionales británicas. La multitud dirigió sus consignas y cánticos de reprobación contra el primer ministro Keir Starmer y las facciones de izquierda, a quienes acusan de promover una agenda de fronteras abiertas que socava la seguridad interna y colapsa los servicios públicos de las comunidades periféricas.

En la acera opuesta, protegidos por un cordón de las fuerzas del orden, colectivos afines al progresismo intentaron contrarrestar la protesta con consignas de apoyo a los refugiados. Ante la firmeza de la movilización ciudadana, la jefatura policial optó por implementar desde tempranas horas una serie de medidas restrictivas amparadas en normativas de emergencia.
Las autoridades activaron órdenes de dispersión y una autorización bajo el Artículo 60 del ordenamiento británico en un cuadrante que abarcó desde Queens Drive hasta Kirkdale Road. Este decreto otorgó a los agentes la facultad de registrar de manera preventiva a los asistentes. Asimismo, se aplicó la cláusula del Artículo 60AA, la cual permitió a los oficiales confiscar máscaras y prever el arresto de cualquier persona que se negara a descubrirse el rostro, una medida criticada por limitar el derecho a la libre expresión y manifestación.

La tensión aumentó a media tarde cuando las columnas de manifestantes intentaron desviar su ruta hacia el centro de la ciudad de Liverpool para visibilizar sus reclamos ante un público mayor. Esto provocó persecuciones y bloqueos por parte de los cuerpos antimotines en las zonas comerciales de Walton Road y las calles aledañas a Smyth Street. Los manifestantes reprocharon que el aparato de seguridad del Estado actúe con celeridad y severidad para contener las demandas de la población nativa, mientras mantiene una postura laxa y pasiva ante el ingreso irregular de extranjeros en las costas del país.
Hacia el cierre de la jornada, el bloqueo de las rutas de acceso forzó a los manifestantes a replegarse de forma ordenada hacia el punto de encuentro original en County Road. El balance de la operación policial arrojó la detención de un joven de 26 años bajo cargos de alteración del orden público, aunque las autoridades mantuvieron bajo reserva su identidad y su sector de procedencia.
(Con información de Liverpool Echo)