El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció una drástica reducción del 50% en su salario y en el de todo su gabinete ministerial, como una medida de austeridad de emergencia ante la profunda crisis política y social que paraliza al país. La determinación del jefe de Estado coincide con el cumplimiento de 19 días de bloqueos carreteros ininterrumpidos que mantienen cercadas las principales ciudades y cuya consigna central se ha unificado en la exigencia de su dimisión.
🇧🇴‼️| En medio de la crisis social impulsada por el golpista de Evo Morales, Rodrigo Paz decidió dar un paso adelante. En cadena nacional, Paz anunció un recorte del 50 por ciento del salario del ejecutivo: “Este gobierno asumió la decisión de rebajarse el salario. Hay que… pic.twitter.com/z0H1wj9XcT
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 25, 2026
La sorpresiva rebaja de los estipendios del Poder Ejecutivo atiende de manera directa a los reclamos iniciales de la Central Obrera Boliviana (COB), buscando desactivar los argumentos de las movilizaciones que denuncian supuestos privilegios gubernamentales en beneficio de los sectores empresariales.
La medida adoptada por el mandatario sitúa las remuneraciones presidenciales del país andino entre las más bajas y austeras de toda la región sudamericana. Con la aplicación de este recorte tarifario, el ingreso mensual del primer mandatario se contraerá a 1.200 dólares, una cifra equivalente a poco más de tres salarios mínimos nacionales. Paz formalizó el anuncio durante un acto cívico en Sucre con un mensaje directo a la ciudadanía:
“Quiero avisarles que este presidente, junto a sus ministros, ha asumido la decisión, como parte del compromiso con el país, de rebajarse el salario de 50%”.
Entidades socialista de gran peso territorial, como la Federación de Campesinos de La Paz y el movimiento indígena de los Ponchos Rojos, han masificado las protestas con más de 55 piquetes activos que afectan a seis de los nueve departamentos del territorio, alterando la paz nacional. Los líderes de estas facciones justifican el asedio civil bajo el argumento de que la población civil se siente engañada por las supuestas alianzas políticas que la administración central habría establecido con la oligarquía tradicional.

Frente al avance del cerco logístico que asfixia el abastecimiento de la sede de gobierno en La Paz, las fuerzas de seguridad del Estado han comenzado a intervenir de forma gradual algunos puntos estratégicos de bloqueo, como el sector de Apacheta. El Palacio Quemado ratificó que, si bien se han canalizado soluciones de alivio tributario y asistencia social para las familias damnificadas mediante la cooperación internacional, el respeto al voto popular expresado en las urnas constituye una línea roja innegociable.
(Con información de Infobae y REUTERS)