Este miércoles 15 de abril, el panorama electoral en Perú ha dado un vuelco inesperado. Lo que parecía una segunda vuelta definida entre dos fuerzas de derecha, Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga, se ha transformado en un escenario de alta tensión tras la aparición masiva de actas a favor de Roberto Sánchez. El candidato de la izquierda radical, exministro del sentenciado Pedro Castillo, ha logrado escalar posiciones hasta arrebatarle el segundo lugar al bloque conservador, consolidando su avance gracias al escrutinio de las zonas rurales y del sur del país.

La reacción de Rafael López Aliaga no se ha hecho esperar, calificando el proceso como un "escándalo histórico" y un "anforazo" orquestado desde las sombras. El líder de Renovación Popular ha denunciado la presunta desaparición de un millón de votos y ha lanzado un ultimátum de 24 horas para que se declare la nulidad de las elecciones. Según el candidato derechista, el ingreso de Sánchez al balotaje responde a una manipulación deliberada para imponer una agenda extremista que busca, entre otras cosas, la liberación de Castillo y el desmantelamiento del actual modelo económico.
“Tienen 24 horas para declarar la nulidad de este fraude electoral. Nos han mochado votos de manera ilegal”, sentenció López Aliaga ante los medios de prensa.
Por su parte, Roberto Sánchez ha rechazado tajantemente las acusaciones, tachándolas de "absolutamente irresponsables". Desde su comando de campaña, el líder izquierdista ha pedido respeto por el voto del “Perú profundo”, afirmando que su crecimiento en las cifras oficiales es un reflejo de las mayorías olvidadas en los Andes y la Amazonía. Con una proyección del 12,8% según sus propias actas, Sánchez ha llamado a sus seguidores a mantenerse "vigilantes" en las calles para defender lo que considera un triunfo democrático legítimo contra las élites de Lima.
Según el último reporte oficial al 79,8%, Keiko Fujimori mantiene el liderazgo con 16,8%, mientras que Roberto Sánchez ya acecha el segundo lugar, desplazando la opción de López Aliaga. Esta nueva situación es alarmante ya que el ingreso de un candidato que reivindica la figura de Pedro Castillo al balotaje pone en jaque la seguridad jurídica y el orden constitucional de la nación.
🇵🇪‼️| La segunda vuelta que era un hecho entre Keiko Fujimori y López Aliaga, acaba siendo un escándalo histórico. De acuerdo a distintos reportes, en la madrugada del miércoles aparecieron miles de votos a favor de Roberto Sánchez, candidato de izquierda, y pasó de ubicarse en… pic.twitter.com/SUBpz9E4NF
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 15, 2026
La opacidad en el conteo de la madrugada y las denuncias de irregularidades en el procesamiento de actas alimentan una desconfianza ciudadana que podría derivar en enfrentamientos civiles. Para muchos, este "ascenso meteórico" de la izquierda radical es una maniobra que busca repetir los cuestionados escenarios electorales del pasado reciente.
El país se enfrenta ahora a la posibilidad de una segunda vuelta el 7 de junio, marcada por la polarización más extrema entre el fujimorismo y el radicalismo de izquierda, un escenario que promete semanas de incertidumbre política y económica.