El rey Carlos III sorprendió al presidente Donald Trump durante la cena de Estado en la Casa Blanca con la campana original del submarino británico HMS Trump. La pieza, que colgaba en la torre de mando del buque durante sus misiones en el Pacífico en 1944, lleva grabado el apellido del mandatario, un detalle que el monarca utilizó para subrayar la "valiente" historia compartida entre ambas naciones.

"Señor Presidente, me complace presentarle, como obsequio personal, la campana original que colgaba en la torre de mando de su valiente homónimo", afirmó Carlos III.
El HMS Trump fue un submarino de la clase T que desempeñó un papel crucial en el hundimiento de embarcaciones enemigas durante la Segunda Guerra Mundial, representando la vanguardia tecnológica y la determinación de la Marina Real. Para el presidente Trump, este obsequio constituye un reconocimiento de alto nivel a su liderazgo.

La cena en la residencia oficial contó con la presencia de funcionarios gubernamentales y representantes del sector tecnológico y empresarial. Durante la velada, los líderes hicieron menciones a la historia bilateral, incluyendo referencias a la reconstrucción de la Casa Blanca tras 1814 y la herencia del sistema legal compartido.
En su intervención posterior ante el Congreso, Carlos III se refirió a la necesidad de mantener la colaboración en áreas como la defensa de Ucrania y la transformación digital. El monarca recordó la respuesta conjunta tras eventos como el 11 de septiembre y la integración de inteligencia militar entre ambos países.
La jornada concluyó con la formalización de este vínculo a través del símbolo naval, el cual permanecerá en la capital estadounidense. La campana del HMS Trump es la única en su tipo dentro de la tradición de la Marina Real que coincide con el apellido del actual presidente de los Estados Unidos.