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Sorpresiva renuncia del secretario de Defensa británico por falta de presupuesto

John Healey dimitió tras acusar al primer ministro Keir Starmer y al Tesoro de negar los recursos necesarios para proteger al país frente a las crecientes amenazas globales

Sorpresiva renuncia del secretario de Defensa británico por falta de presupuesto
John Healey (REUTERS/Toby Melville)

El secretario de Defensa británico, John Healey, presentó su renuncia irrevocable este jueves por la mañana. A través de una carta pública dirigida al premier Keir Starmer, el ahora exfuncionario denunció de forma categórica que el Ministerio de Finanzas y el Tesoro de la nación se han negado sistemáticamente a destinar los recursos económicos indispensables para financiar el Plan de Inversión en Defensa.

Healey, quien asumió el liderazgo del Pentágono británico el 5 de julio de 2024, fustigó la falta de voluntad política de la administración laborista para dotar de presupuesto a las fuerzas armadas en este mes de junio de 2026, advirtiendo que la tacañería fiscal del gobierno coloca al país en una situación de extrema vulnerabilidad internacional.

John Healey (REUTERS/Toby Melville)

La dimisión del jefe de la cartera militar coincide con una fase de altísima peligrosidad geopolítica, donde el Reino Unido intenta sostener múltiples frentes operativos internacionales que, según el propio Healey, están completamente desfinanciados por la negligencia de Downing Street. El exministro detalló que el presupuesto actual es totalmente insuficiente para cubrir las crecientes demandas operativas en Oriente Próximo, una región donde las fuerzas británicas lideran actualmente la misión militar multinacional en el estrecho de Ormuz para contrarrestar los bloqueos y provocaciones de la dictadura terrorista de Irán.

Asimismo, Healey reprochó que el Tesoro británico mantenga congeladas las partidas necesarias para financiar la misión "Centinela del Ártico" de la OTAN en el Extremo Norte, diseñada específicamente para contener el expansionismo de la Flota del Norte de la Federación Rusa.

En el plano continental, la carta de dimisión encendió las alarmas de las cancillerías occidentales al confirmar que los compromisos de seguridad adquiridos por el Reino Unido con sus aliados europeos se encuentran al borde del colapso. Healey recordó que el reciente Acuerdo de París contempla un despliegue formal de tropas británicas en Ucrania tras consolidarse el alto el fuego, una misión de alto riesgo que requiere un soporte logístico masivo frente al incremento constante de los ataques perpetrados por el régimen de Vladímir Putin.

El exsecretario enfatizó que la escala de los desafíos modernos exige abandonar la timidez presupuestaria e imponer de inmediato una meta obligatoria que fije el gasto de defensa en el 3% del Producto Interior Bruto (PIB) para el año 2030, un objetivo que cuenta con un sólido respaldo multipartidista pero que fue rechazado por el ala económica del laborismo.

El dimisionario alertó que, ante la asfixia financiera impuesta por el Ministerio de Finanzas, el Ministerio de Defensa se veía forzado a tomar resoluciones drásticas que recortarían de forma peligrosa el entrenamiento de las tropas y aumentarían exponencialmente el riesgo mortal para el personal desplegado en teatros de operaciones activos. A pesar de la severidad de sus reproches, Healey matizó su salida expresando orgullo por hitos tempranos de la gestión, como haber adelantado tres años la meta previa de inversión del 2,5% del PIB y el apoyo histórico brindado a la resistencia ucraniana frente a la invasión rusa.


(Con información de Infobae, Reuters y AFP)

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