Un avión turbohélice monomotor, que transportaba a un piloto y a 11 pasajeros que planeaban realizar una jornada de paracaidismo, se estrelló este domingo en un descampado del condado de Bates. Como consecuencia del violento impacto y el posterior incendio de la estructura, los 12 ocupantes de la aeronave fallecieron de manera instantánea, según informaron los cuerpos de seguridad locales.
El siniestro se registró alrededor de las 11:30 de la mañana, escasos minutos después de que el aparato despegara de la pista del Aeropuerto Memorial de Butler, una pequeña terminal ubicada a unos 105 kilómetros al sur de Kansas City. El jefe policial del condado de Bates, Chad Anderson, confirmó ante los medios de comunicación que varios familiares de los pasajeros se encontraban en el aeródromo y presenciaron el momento exacto de la colisión.

Equipos de clérigos y psicólogos voluntarios acudieron de inmediato al lugar para brindar contención a los allegados mientras las autoridades forenses trabajaban en la identificación de los cuerpos. Testigos presenciales y personal aeronáutico describieron la escena como "brutal". Dennis Jacobs, gerente interino del aeropuerto y director de la Agencia de Manejo de Emergencias local, detalló que la avioneta realizó un giro abrupto hacia la izquierda inmediatamente después de despegar.
"En mi opinión, creo que estaba perdiendo potencia y el piloto estaba tratando de llegar hasta la carretera para efectuar un aterrizaje de emergencia, pero entró en pérdida, cayó de nariz y se incendió", declaró Jacobs, añadiendo que los equipos de rescate extinguieron las llamas con rapidez pero no hallaron supervivientes ni indicios de que alguien hubiese intentado saltar antes del impacto.
La aeronave privada involucrada, una Pacific Aerospace 750XL fabricada en el año 2010 según los registros de la Administración Federal de Aviación (FAA), era operada por la compañía comercial Skydive Kansas City. Este modelo neozelandés es sumamente popular en el gremio del paracaidismo debido a su capacidad para operar en pistas cortas y transportar más de 1.800 kilogramos de carga.

Aunque el sargento de la Patrulla de Carreteras del Estado de Missouri, Justin Ewing, aclaró que es prematuro determinar las causas físicas del siniestro, investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) ya se han hecho cargo de los peritajes en la zona de desastre.
Tanto el Aeropuerto Memorial de Butler, que presta servicio a unas 30 aeronaves privadas, como las carreteras adyacentes a la zona del siniestro permanecerán completamente cerrados al tránsito general mientras los peritos federales de la NTSB culminan el levantamiento de los restos plásticos y metálicos. La empresa Skydive Kansas City, que suele operar activamente durante una temporada de ocho meses al año en la región, ha declinado emitir declaraciones oficiales a la prensa.
(Con información de Associated Press)