Un trágico tiroteo empañó la celebración de la vigesimosegunda edición del festival anual de música y cultura latinoamericana "Salsa on St. Clair" en Toronto, dejando un saldo de al menos dos hombres muertos y varios heridos de gravedad. Las ráfagas de disparos irrumpieron de manera sorpresiva alrededor de las 20:12 hora local en la concurrida intersección de la avenida St. Clair West y la avenida Arlington. El suceso desató escenas de histeria colectiva y estampidas humanas entre una multitud estimada en más de 13.000 asistentes que disfrutaban de la oferta gastronómica y los espectáculos artísticos en directo.
🇨🇦‼️ | Un ataque armado perpetrado este sábado en el centro de Toronto, Canadá, interrumpió la celebración del festival anual "Salsa on St. Clair", dejando un saldo de dos personas fallecidas en el lugar y cinco heridos de gravedad. pic.twitter.com/TAGfDYJhHc
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 12, 2026
Las investigaciones preliminares de la Policía de Toronto revelaron que el incidente se originó a partir de un violento altercado físico e intercambio de disparos entre dos personas armadas que se apuntaron de forma directa. Agentes de los cuerpos de seguridad y paramédicos acudieron rápidamente al epicentro de la emergencia para brindar soporte médico a las víctimas, certificando el fallecimiento de uno de los hombres en el lugar del ataque, mientras que una segunda víctima perdió la vida poco después de ingresar en estado crítico a las salas de traumatología de un hospital cercano.
Durante el despliegue operativo las unidades policiales lograron asegurar la zona y recuperaron dos armas de fuego que habrían sido descartadas o utilizadas en medio de la trifulca masiva. Las autoridades canadienses enfatizaron que el perímetro inmediato quedó completamente bajo control pocas horas después y descartaron la hipótesis inicial de un tirador activo en fuga. No obstante, advirtieron que los atacantes involucrados actuaron de manera indiscriminada, poniendo en riesgo latente la integridad física de miles de civiles inocentes.

"Existía cierta preocupación por la posibilidad de un tirador activo. Resultó que no era el caso, pero los dos pistoleros involucrados en el tiroteo pusieron en peligro indiscriminadamente a muchísimas personas", declaró el subjefe de la policía de Toronto, Frank Barredo.
El impacto político y social del suceso generó pronunciamientos del primer ministro canadiense, Mark Carney, quien se manifestó horrorizado por el desarrollo del tiroteo en una de las ciudades consideradas tradicionalmente como las más seguras de toda Norteamérica. Por su parte, el primer ministro de la provincia de Ontario, Doug Ford, repudió la violencia sin sentido ocurrida en la icónica feria urbana y exigió a los organismos policiales redoblar esfuerzos para detener a los presuntos culpables.
La alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, también alzó su voz de protesta, catalogando la agresión como un acto de violencia imprudente e irresponsable que fractura la tranquilidad de un evento diseñado fundamentalmente para el sano esparcimiento familiar. Al cierre de las primeras diligencias, los peritos forenses y las patrullas policiales continuaban procesando tres escenas del crimen distintas asociadas a la balacera.
(Con información de BBC News y The Guardian)