Una catástrofe vial sacudió al estado de Virginia en las primeras horas de este viernes, luego de que un autobús de pasajeros colisionara a alta velocidad contra una fila de vehículos que se encontraban detenidos en la Interestatal 95. El siniestro masivo se produjo aproximadamente a las 2:35 a. m. en los carriles con sentido sur de la mencionada autopista, a la altura del condado de Stafford y en las inmediaciones de Quantico. De acuerdo con el reporte oficial de la Policía Estatal de Virginia, el accidente dejó un saldo de cinco personas fallecidas y al menos 34 heridos, provocando además el cierre total de la principal arteria vial de la región durante más de siete horas.

La reconstrucción preliminar de los hechos elaborada por los peritos viales indica que el tráfico en la Interestatal 95 avanzaba con extrema lentitud debido a la proximidad de una zona de mantenimiento y reparación vial. Por razones que aún se encuentran bajo una estricta investigación, el conductor del autobús no redujo la velocidad al aproximarse a la congestión e impactó de forma consecutiva a seis automóviles particulares que esperaban en la fila. La violencia de la colisión múltiple fue de tal magnitud que los equipos de rescate debieron emplear maquinaria pesada durante horas para liberar a los ocupantes de las carrocerías destruidas.
Las autoridades policiales ratificaron que la totalidad de las víctimas fatales viajaban en los autos particulares que recibieron el impacto directo del microbús. Cuatro de los fallecidos se encontraban a bordo de un solo automóvil que se incendió de manera inmediata tras el choque.
Las víctimas de este vehículo fueron identificadas como un hombre de 45 años, una mujer de 44 años, una adolescente de 13 años y un niño de 7 años, todos miembros de una misma familia oriunda de Greenfield, Massachusetts. La quinta víctima mortal fue una joven de 25 años, residente de Worcester, Massachusetts, quien se desplazaba en una camioneta SUV que también fue embestida por la unidad de transporte.
El escenario del accidente motivó una masiva movilización de ambulancias, camiones de bomberos y helicópteros de salvamento procedentes de diversas localidades contiguas. Los servicios médicos de emergencia trasladaron a un total de 44 personas a múltiples hospitales de la zona, incluyendo entre los ingresados a los aproximadamente 34 pasajeros que viajaban a bordo del autobús y al propio chofer de la unidad. Los boletines médicos emitidos por los centros hospitalarios confirmaron que tres de los lesionados permanecen internados en las unidades de cuidados intensivos bajo un pronóstico de extrema gravedad.

Los portavoces de las agencias federales de transporte terrestre que se personaron en el lugar del siniestro manifestaron su profunda conmoción ante la magnitud de los daños materiales y humanos visibles en la autopista. La portavoz de la Administración Federal de Tránsito, Peyton Vogel, describió el panorama como uno de los eventos más desgarradores de los que se tenga registro en las carreteras del estado.
Las labores de limpieza de escombros, remoción de fluidos inflamables y levantamiento de los cadáveres obligaron a desviar todo el flujo vehicular hacia rutas alternativas, colapsando los accesos viales secundarios de Stafford durante gran parte de la mañana. La Policía Estatal de Virginia mantiene la investigación judicial abierta y no descarta la formulación de severos cargos penales contra los responsables directos una vez que concluyan los análisis de las cajas negras y las pericias mecánicas de los vehículos involucrados.
Hasta el momento, los investigadores concentran sus esfuerzos en determinar si el fallo del conductor del autobús obedeció a una distracción humana, fatiga extrema o una falla técnica imprevista en el sistema de frenos de la unidad de pasajeros.
(Con información de Infobae y AP)