El presidente Donald Trump ha sacudido el tablero internacional al confirmar que está "considerando seriamente" la posibilidad de convertir a Venezuela en el estado número 51 de Estados Unidos. En una conversación telefónica con el periodista de Fox News, John Roberts, el mandatario ratificó que esta medida ha pasado de ser una idea informal a un punto de análisis estratégico en la Casa Blanca.
Just got off the phone with @realDonaldTrump ... he told me he is seriously considering a move to make Venezuela the 51st state... pic.twitter.com/cofs12dhUS
— John Roberts (@johnrobertsFox) May 11, 2026
La propuesta de anexión surge meses después de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026, una operación que dejó al país bajo una administración interina coordinada estrechamente con el Departamento de Estado. Washington ha aprovechado este escenario para intervenir en sectores críticos, especialmente en la gestión de hidrocarburos y la seguridad nacional, argumentando que la paz continental depende de una integración formal.
El origen mediático de esta propuesta se remonta al desempeño de la selección venezolana en el Clásico Mundial de Béisbol 2026. Tras la victoria de Venezuela sobre Italia y su posterior triunfo ante Estados Unidos en la final, Trump comenzó a publicar mensajes en Truth Social: "¿Estado 51?", escribió el mandatario tras el campeonato.
Esta tendencia expansionista no es nueva en la retórica de Trump, quien ya ha planteado escenarios similares para Canadá, refiriéndose en varias ocasiones a sus líderes como subordinados y sugiriendo que el país vecino debería ser el próximo en sumarse a la Unión. Sus intentos previos por adquirir Groenlandia también forman parte de este patrón de geopolítica radical que busca redibujar las fronteras en beneficio de los intereses económicos de Washington.
La iniciativa enfrenta el desafío de integrar a un territorio con una infraestructura colapsada y una economía devastada por años de gestión chavista. Sin embargo, los sectores más conservadores del partido republicano apoyan la medida como una forma de garantizar el dominio energético global y establecer una base electoral estratégica en el sur.
(Con información de John Roberts, Fox News y La FM)