El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo una advertencia pública en la que exigió proteger la seguridad nacional frente a los intentos de bloqueo judicial que pesan sobre el nuevo complejo del Ala Este de la residencia presidencial.
A través de su plataforma oficial Truth Social, el mandatario fue directamente contra el juez de distrito estadounidense, Richard Leon, acusándolo de ceder ante una "demanda ridícula" promovida por una "demandante serial" que pone en riesgo inminente la protección de la capital de la nación.
"¡El DronePort en el Salón de Baile de la Casa Blanca será, quizás, el más sofisticado del mundo!", dijo con orgullo el líder republicano al publicar una serie de imágenes ilustrativas de la azotea de la estructura.
El mandatario defendió la urgencia de culminar la obra, valorada en 400 millones de dólares, asegurando que funcionará como un "escudo" tecnológico capaz de proteger a todo Washington D.C. por largo tiempo. Asimismo, Trump responsabilizó directamente al juez Leon de las potenciales consecuencias trágicas si la edificación militar es frenada, señalando que el magistrado sería responsable de la muerte y la destrucción causadas al país en caso de un ataque enemigo.

Un escudo de alta ingeniería frente al armamento moderno
El proyecto arquitectónico y militar, que contempla una extensión de 90.000 pies cuadrados para albergar eventos de hasta 1.000 personas en un entorno plenamente seguro, ha sido diseñado para resistir las tácticas de guerra contemporáneas.
De acuerdo con las especificaciones técnicas reveladas por el propio Trump durante una visita guiada con periodistas, toda la cubierta superior del salón de báil está fabricada con un "acero impenetrable" de especificación militar diseñado para que cualquier dron que impacte contra él rebote sin causar daños a la infraestructura.
Las medidas de fortificación perimetral de la Casa Blanca incluyen además vallas de titanio de alta resistencia que impiden el derribo por parte de maquinaria pesada, vidrios especiales blindados y un complejo militar subterráneo de seis pisos dotado con un hospital autónomo y centros de investigación avanzada.
"Con la llegada de armamento moderno, altamente sofisticado y potente, ya no podemos defender Washington, D.C., solo con rifles y pistolas", argumentó el jefe de Estado para justificar la desestimación inmediata del litigio.
La ofensiva de Trump en las redes sociales estuvo respaldada por una intensa actividad legal conducida por el Departamento de Justicia. El fiscal general interino, Todd Blanche, remitió un documento de cinco páginas al tribunal penal para exigir la anulación definitiva de la orden judicial, catalogando el caso como una "completa vergüenza" que daña gravemente la reputación e investidura de los Estados Unidos de América.

Intentos de magnicidio justifican el reforzamiento de la seguridad
El Departamento de Justicia citó de forma explícita un tiroteo ocurrido a principios de este mes en un puesto de control perimetral de la Casa Blanca, donde el atacante fue abatido por las agencias del orden, así como un complot frustrado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en el mes de abril. En el escrito judicial, Blanche recordó de forma alarmante que el presidente Trump ha sido objeto de dos intentos de magnicidio en menos de un mes, lo que hace imperativo suspender cualquier traba burocrática a los planes de blindaje arquitectónico.
La demanda que mantiene paralizada la edificación en superficie fue promovida por la organización sin fines de lucro National Trust for Historic Preservation con la colaboración de la activista Alison Hoagland. Trump criticó con dureza que un proyecto de tal envergadura estratégica pretenda ser frenado bajo el argumento de una ciudadana habitual de pleitos cuyo único perjuicio real, según sus palabras, es que su "paseo" por la ciudad se verá perturbado por la imponente estructura protectora.
(Con información de Truth Social, Fox News y New York Post)