El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo este jueves durante un mitin político en Iowa que la congresista demócrata por Minnesota, Ilhan Omar, debería renunciar de inmediato a su escaño en la Cámara de Representantes o ser removida del cargo. El mandatario argumentó que la legisladora habría jurado su puesto institucional bajo un "nombre falso", luego de que trascendieran documentos en el marco de una investigación penal federal.
“La cosa no pinta bien”, afirmó Trump ante sus simpatizantes en relación con la situación judicial de Omar.
El pronunciamiento se produce después de que un escrito presentado por los fiscales en un tribunal federal de Washington D.C. la identificara como "Ilhan Nur Said Elmi, también conocida como Ilhan Abdullahi Omar". De acuerdo con fuentes vinculadas a las pesquisas, Elmi es el apellido de nacimiento de la congresista, el cual coincide con el de su exmarido, Ahmed Nur Said Elmi, sobre quien pesan señalamientos desde hace años por presuntamente ser su hermano biológico.
“Utilizó un nombre falso para jurar el cargo. Supongo que tendrá que renunciar inmediatamente a su puesto en el Congreso”, dijo el presidente en su intervención.
Trump instó a los asistentes a informar a las autoridades de la Cámara de Representantes que el Partido Demócrata "acaba de perder su escaño", sosteniendo que si la toma de posesión se realizó con un nombre distinto al de su registro de nacimiento, legalmente resultaría inviable su continuidad en el órgano legislativo.
Críticas a las explicaciones sobre su historial familiar
Durante su discurso, el mandatario arremetió además contra las declaraciones ofrecidas por la congresista respecto a su vínculo con su expareja. Al ser consultada en una entrevista en MS NOW sobre si tenía algún parentesco consanguíneo con Ahmed Nur Said Elmi, Omar respondió: “No, que yo sepa”. Trump calificó la frase como "una de las peores respuestas políticas jamás escuchadas", cuestionando que la legisladora no responda con certeza ante las acusaciones de haber contraído matrimonio con un familiar.
La posición de la Casa Blanca se suma a las advertencias realizadas días atrás, cuando el presidente planteó que la representante podría enfrentar consecuencias penales o un proceso de deportación si la investigación por presunto fraude migratorio concluye en una condena. El caso cobró relevancia pública tras el registro de la vivienda de Omar en Washington por parte de agentes de Seguridad Nacional (HSI), en el marco de una indagatoria sobre los trámites de naturalización realizados por su familia a finales de la década de 1990.
Omar, por su parte, sostiene que obtuvo la ciudadanía estadounidense a los 17 años a través del proceso de su padre y ha negado cualquier irregularidad. En declaraciones recientes, la representante calificó las actuaciones judiciales de “abuso de poder” e instrumentalización del aparato estatal con fines políticos. No obstante, exjueces de inmigración han señalado que si se demuestra judicialmente el uso continuado de una identidad no oficial en trámites federales, podrían quedar cuestionados documentos bajo fe de juramento, desde registros electorales hasta solicitudes de fondos públicos.
Inyección de $150 millones para la producción de combustibles
En el mismo acto en Iowa, el mandatario anunció una medida orientada a reforzar la capacidad energética nacional. El Ejecutivo recurrirá a la Ley de Producción de Defensa para canalizar 150 millones de dólares destinados a incrementar la infraestructura privada de refinación de diésel y gasolina.
El plan de la Casa Blanca busca mitigar la presión sobre los costos de transporte e insumos en el sector agrícola e industrial. Según confirmó el secretario de Energía, Chris Wright, los recursos se otorgarán en alianza con empresas del sector privado para acelerar la expansión del suministro, en el marco de la estrategia oficial de desregulación e impulso al dominio energético del país.
(Con información de New York Post)