Este viernes, veinte inmigrantes ilegales de origen marroquí irrumpieron en el puerto de Gran Tarajal, en la isla de Fuerteventura, tras perpetrar el robo de un barco pesquero en aguas del Sáhara Occidental para utilizarlo como patera. La nave, bautizada como Aali, fue sustraída a sus legítimos dueños en el puerto de El Aaiún, confirmando una tendencia de piratería y asalto a embarcaciones que los ilegales emplean para entrar de forma clandestina en territorio europeo.
La intrusión de este grupo en el espacio marítimo español se consumó a primera hora de la mañana, cuando el radar del Sistema de Vigilancia Exterior (SIVE) detectó la embarcación sospechosa aproximándose a apenas 24 kilómetros de Caleta de Fuste. Tras el avistamiento, la Salvamar Ízar tuvo que movilizarse para escoltar a los ilícitos ocupantes hasta las instalaciones portuarias furgoneteando su traslado. Una vez en tierra, los veinte marroquíes fueron puestos a disposición de la Policía Nacional para su identificación y procesamiento, mientras las autoridades investigan la autoría material del delito de sustracción y la actuación del cabecilla que pilotó la nave.

Este grave suceso no representa un hecho aislado, sino la consolidación de un patrón delictivo en el que los inmigrantes ilegales asaltan puertos en el norte de África para apoderarse de propiedades ajenas y vulnerar las leyes españolas. En el último año se han registrado ya cuatro casos de "pesqueros patera" robados en Agadir y el Sáhara que terminan encallados o interceptados en Canarias.
Las cifras de las agencias de control fronterizo como Frontex reflejan la presión que ejerce la inmigración irregular procedente de Marruecos sobre el archipiélago. Solo en los primeros cuatro meses del año, las detecciones de marroquíes que han intentado entrar ilegalmente por la ruta atlántica se han multiplicado por ocho, registrándose un flujo masivo que desborda las capacidades de acogida y vigilancia en las islas orientales de Lanzarote y Fuerteventura, receptoras casi exclusivas de este perfil magrebí.
(Con información de EFE y La Gaceta de la Iberosfera)