El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, lanzó este martes un llamado a las potencias de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y a la Unión Europea para desarrollar e implementar un sistema de defensa aérea común y de gran escala. Durante su intervención en la 36ª cumbre de líderes de la Alianza en la capital turca, el mandatario enfatizó que el continente necesita incrementar drásticamente la fabricación de tecnologías antimisiles balísticos.
Zelenski manifestó su profunda frustración por el hecho de que las líneas de producción de armamento occidental sigan sin ajustarse al nivel que se requiere en el terreno de combate para frenar la ofensiva de Vladímir Putin.
"Somos capaces de hacer todo lo demás por nosotros mismos, pero cuando se trata de defensa aérea, necesitamos la determinación de nuestros socios", afirmó el líder ucraniano.
En sus declaraciones oficiales, consideró indispensable que sistemas de protección aérea altamente eficaces como el Patriot, de fabricación estadounidense, dejen de permanecer guardados en los almacenes militares de los aliados de Europa occidental y sean desplegados para salvar vidas en territorio en conflicto.
El plan de Kiev en Ankara contempla además un cara a cara de alta relevancia política con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Zelenski pretende demostrarle al jefe de la Casa Blanca que la brutalidad de las últimas incursiones de Moscú no es un reflejo de fortaleza, sino un síntoma de la debilidad del Kremlin. El objetivo final de la delegación ucraniana es consolidar una postura de firmeza internacional que obligue a Rusia a sentarse a negociar una paz digna, que bajo ninguna circunstancia incluya la entrega forzada de la región oriental del Donbás, como sigue exigiendo el mando ruso.

La urgencia por el blindaje del espacio aéreo surge en un momento en que la aviación ucraniana no ha podido contener al 100% la velocidad de los proyectiles balísticos rusos. En contraste, las fuerzas de defensa aérea de Ucrania demostraron una efectividad casi total al neutralizar la flotilla de aeronaves no tripuladas de Rusia. Esto ha forzado a Moscú a concentrar sus apuestas en armas pesadas de alta velocidad.
Paralelamente, la cumbre atlántica analiza la contraofensiva de desgaste que Ucrania ejecuta mediante golpes profundos en la retaguardia enemiga. Los ataques aéreos masivos perpetrados con drones de largo alcance diseñados en Ucrania han impactado con precisión refinerías de petróleo, nodos logísticos y centrales eléctricas en zonas clave como San Petersburgo, la propia periferia moscovita e incluso Omsk, en Siberia, a 2.500 kilómetros de la frontera. Estas operaciones han provocado cortes de luz generalizados, racionamiento de combustible en las principales capitales rusas y colas de horas en las estaciones de servicio.
Ante los secretarios de Estado, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, validó los avances tácticos de Ucrania en el campo de batalla y exhortó a las naciones aliadas a mantener el apoyo presupuestario para preservar la soberanía del país. Zelenski concluyó su mensaje proponiendo a Europa el co-desarrollo de sistemas antimisiles de producción masiva y bajo costo económico, argumentando que la integración de su nación en el bloque defensivo constituirá una fuente de extraordinaria capacidad técnica para resguardar la seguridad regional.
(Con información de BBC e Infobae)