El mandatario electo Abelardo De La Espriella confirmó el pasado viernes que no despachará de forma habitual desde la Casa de Nariño. El abogado con raíces cordobesas implementará un modelo de gobierno descentralizado, estableciendo su sede principal en la ciudad de Barranquilla y programando extensas agendas operativas en las distintas regiones del país para atender las necesidades ciudadanas de primera mano junto a las autoridades locales.
🇨🇴‼️ | Según reveló Revista Semana, el presidente electo Abelardo De La Espriella no gobernará desde la Casa de Nariño y establecerá su despacho principal en Barranquilla para llevar la Presidencia a las regiones. Asegura que trabajará de la mano con alcaldes y gobernadores, con… pic.twitter.com/NtmyTQuWRo
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 4, 2026
La iniciativa, coordinada en conjunto con el movimiento popular Defensores de la Patria, busca romper con el centralismo capitalino bajo la premisa de que las problemáticas estructurales de los territorios no se solucionan desde los despachos de Bogotá. El senador electo Enrique Gómez, líder de Salvación Nacional y uno de los asesores políticos más cercanos al presidente entrante, ratificó que mantener la residencia y la base gubernamental en la capital del Atlántico envía un mensaje de gran impacto a las provincias.
Gómez detalló que el proyecto contempla reformas de gran calado, tales como transformar el Departamento Nacional de Planeación (DNP) en el Departamento Nacional de Planeación y Descentralización, forzando a los funcionarios federales a trabajar directamente en las distintas regiones geográficas. Este nuevo enfoque de gobernanza regional comenzó a materializarse esta semana con una reunión estratégica en la capital atlántica entre De La Espriella y el alcalde de Medellín, Federico "Fico" Gutiérrez.

Durante el encuentro institucional, ambos mandatarios revisaron proyectos viales clave, la seguridad urbana y el desarrollo del Metro de la 80, un acercamiento que busca enmendar las fracturas institucionales del pasado inmediato.
“Vamos a recuperar el tiempo perdido que han tenido con este Gobierno que nunca los volteó a mirar”, aseveró el mandatario electo junto al burgomaestre antioqueño.
La transición administrativa avanza en medio de un clima de alta fricción política entre los equipos de empalme del mandatario saliente Gustavo Petro y la coalición de De La Espriella. Voceros de la administración entrante han calificado el flujo de información gubernamental recibido como un "trabajo bastante deficiente", una situación que se suma a las preocupaciones del nuevo equipo económico liderado por el designado ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, quien advirtió sobre los rigores presupuestarios que heredarán tras calificar los últimos cuatro años fiscales como una "parranda" que dejará un severo impacto en las finanzas públicas.

A las alertas financieras se sumaron ocho alarmas críticas planteadas formalmente por el exministro José Manuel Restrepo al Gobierno saliente, las cuales abarcan desde presuntas deficiencias de calidad en la expedición de los nuevos pasaportes por parte de la Imprenta Nacional hasta complejas situaciones de orden público. En este último ámbito, el comisionado de paz Otty Patiño generó revuelo al confirmar el fallecimiento de alias "El Zarco Aldinever", uno de los autores del magnicidio de Miguel Uribe Turbay, enviando paralelamente reportes de seguridad detallados al equipo del presidente electo para contextualizar el panorama de las mesas de diálogo en el país.
Mientras la capital del país asimila el impacto de perder la exclusividad del despacho presidencial, el equipo logístico de De La Espriella adecúa los espacios operativos en el tradicional barrio El Prado de Barranquilla, donde el mandatario continuará liderando reuniones de alto nivel con misiones diplomáticas, empresarios y gobernantes seccionales.
(Con información de Revista Semana)