En un giro táctico sin precedentes, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció que su país prestará asistencia técnica y militar a Estados Unidos para contrarrestar la ofensiva de drones iraníes en Medio Oriente. Tras cuatro años de guerra interceptando los dispositivos kamikaze tipo Shahed lanzados por Rusia, Ucrania se ha consolidado como la nación con mayor experiencia operativa en el derribo de esta tecnología, un conocimiento que ahora será exportado para proteger las bases estadounidenses en la región.
La solicitud de apoyo fue realizada directamente por la Administración de Donald Trump ante la escalada del conflicto en Irán, donde Teherán ha lanzado cientos de drones contra objetivos aliados. Zelenski confirmó a través de sus redes sociales que ya ha dado instrucciones precisas para desplegar especialistas ucranianos y proporcionar los medios necesarios que garanticen la seguridad requerida. "Ucrania ayuda a sus aliados", sentenció el mandatario, subrayando el nuevo rol de Kiev como proveedor de seguridad global.
La cooperación no se limita únicamente a Washington, ya que Zelenski detalló contactos de alto nivel con los líderes de los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahrein, Jordania y Kuwait. Estos países han mostrado un creciente interés en los sistemas de interceptación desarrollados por los ingenieros ucranianos, los cuales han demostrado ser altamente eficaces y económicos frente a los enjambres de drones de fabricación persa que hoy amenazan la estabilidad del Golfo Pérsico.
🇺🇦🇺🇸🇮🇷‼️ | Volodímir Zelenski ha ordenado el despliegue inmediato de especialistas ucranianos para neutralizar la amenaza de los drones Shahed de fabricación iraní en apoyo a los Estados Unidos. Tras cuatro años perfeccionando la destrucción de estos dispositivos en el frente… pic.twitter.com/VH7oHs2JG5
— UHN Plus (@UHN_Plus) March 6, 2026
Por su parte, el presidente Donald Trump validó esta alianza durante una entrevista telefónica, asegurando que aceptaría "cualquier ayuda de cualquier país" para fortalecer la campaña contra el régimen de los ayatolás.
Detrás de este apoyo militar subyace una necesidad estratégica para Kiev: el intercambio de suministros. Zelenski ha manifestado su disposición a canjear sus drones de interceptación por misiles de defensa aérea Patriot, los cuales escasean en el frente europeo. Al ayudar a proteger las bases en Medio Oriente, Ucrania busca asegurar que sus aliados no reduzcan el flujo de armamento hacia el este de Europa, manteniendo la capacidad de derribar los misiles balísticos rusos.