El presidente Donald Trump anunció un acuerdo de alto el fuego de diez días entre Israel y el Líbano, efectivo desde esta noche. La medida surge tras intensas gestiones diplomáticas con Benjamin Netanyahu y Joseph Aoun para detener los enfrentamientos armados. Las Fuerzas de Defensa de Israel pausarán sus operaciones mientras se verifica el cumplimiento del pacto.

La tregua se formalizará a las 5:00 P.M. EST, según informó el mandatario mediante su plataforma Truth Social. Este avance ocurre tras una histórica reunión en Washington, el primer contacto directo entre ambos países en más de treinta años. Trump calificó los diálogos de excelentes y esenciales para establecer un canal de comunicación estable.
El grupo terrorista Hezbollah intentó sabotear el acercamiento, calificando las negociaciones directas con Israel como un error político. Su ala parlamentaria instó a Beirut a detener las concesiones ante Estados Unidos, evidenciando la fractura interna libanesa. Pese a estas presiones, la administración Trump decidió mantener el calendario del cese de hostilidades.

Para garantizar los avances, el presidente instruyó a JD Vance y Marco Rubio a trabajar con ambas naciones. El jefe del Estado Mayor Conjunto participará en la coordinación técnica para asegurar el respeto al alto el fuego en el terreno. El plan busca utilizar este periodo como base para un acuerdo de paz definitivo.
Trump invitará a Netanyahu y Aoun a la Casa Blanca para profundizar en las negociaciones de alto nivel. El mandatario reivindicó su papel mediador, asegurando que ambos líderes muestran un deseo genuino de paz inédito desde 1983. La cumbre abordará la resolución de disputas territoriales y de seguridad que permanecen pendientes.
La tregua enfrenta el desafío de las milicias armadas que no responden al mando central libanés. El monitoreo satelital en la frontera será fundamental para detectar cualquier intento de sabotaje por parte de grupos insurgentes. La comunidad internacional mantiene el foco sobre este periodo de prueba para la estabilidad regional.
Estados Unidos enfatizó que no permitirá provocaciones que pongan en peligro a los civiles en la zona de conflicto. La Casa Blanca busca validar su estrategia de presión diplomática para resolver crisis internacionales complejas. El resultado de estos diez días definirá la futura estructura de seguridad en los territorios israelí y libanés.