En un paso trascendental para la reinserción de Venezuela en los mercados globales, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, manifestó este martes 14 de abril su apoyo a la labor del Fondo Monetario Internacional (FMI) para normalizar la economía del país caribeño. Tras la emisión de la Licencia General 57 de la OFAC, que elimina el bloqueo al Banco Central de Venezuela (BCV) y otras entidades estatales, Washington busca consolidar una trayectoria de estabilidad macroeconómica.
“El FMI está trabajando para reincorporar a Venezuela y que parezca una economía normal”, afirmó Scott Bessent, subrayando que el país está volviendo a una buena trayectoria.
El respaldo de Bessent, expresado durante las reuniones de primavera en Washington, marca el fin de casi siete años de aislamiento financiero para Venezuela. La administración Trump, que sancionó al BCV en abril de 2019, ha acelerado la revisión de medidas restrictivas tras la captura de Nicolás Maduro en enero. Según el titular del Tesoro, el objetivo es que Venezuela vuelva a operar como una “economía normal”, permitiendo que organismos multilaterales como el Banco Mundial desbloqueen recursos esenciales para infraestructura y estabilidad social, especialmente en el ámbito energético.
La Licencia General 57 de la OFAC representa el cambio más profundo en la política financiera hacia Caracas en la última década. El documento autoriza transacciones bancarias tradicionales, pagos electrónicos, servicios de nómina y el uso de plataformas digitales con el BCV, el Banco de Venezuela y el Banco Digital de los Trabajadores. Esta flexibilización no sólo facilita el comercio exterior, sino que regulariza el pago de beneficios laborales, permitiendo al sistema financiero venezolano reconectarse con los circuitos de corresponsalía internacional de los que fue excluido por años.
Este proceso de distensión es visto como una victoria del realismo estratégico de la Casa Blanca. Al rehabilitar al BCV y promover el regreso al FMI, la administración Trump asegura que la reconstrucción de Venezuela se realice bajo estándares internacionales de transparencia y libre mercado. Ahora Venezuela se perfila nuevamente como un destino atractivo para el capital global. La posibilidad de que el FMI brinde asistencia técnica y financiera supone un blindaje contra la hiperinflación del pasado.