La delegación estadounidense, que marcó el primer vuelo oficial del gobierno hacia la capital cubana fuera de la Base de Guantánamo desde 2016, se reunió con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y jefe de seguridad de Raúl Castro. Según fuentes del Departamento de Estado citadas por Associated Press (AP), el encuentro tuvo como objetivo principal exigir reformas democráticas profundas y la liberación de presos políticos a cambio de aliviar la asfixiante presión económica. La Casa Blanca ha dejado claro que no permitirá que la isla represente una amenaza a la seguridad nacional, especialmente ante el colapso de sus servicios básicos.
🇨🇺🇺🇸‼️ | Según reportes de AP, una delegación de los Estados Unidos ha mantenido encuentros de alto nivel en la capital cubana. Mientras el Presidente Donald Trump lanza advertencias sobre una posible intervención militar para liberar la isla, sus emisarios se han sentado cara a… pic.twitter.com/L7FH5RNA9i
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 19, 2026
Cuba atraviesa una crisis energética sin precedentes después de que el presidente Donald Trump ordenara un bloqueo efectivo a los envíos de petróleo a principios de este año, amenazando con aranceles a cualquier nación que intente suministrar combustible a la isla. Esta estrategia de "máxima presión" ha llevado al sistema eléctrico cubano al borde del colapso, con múltiples apagones nacionales reportados solo en el último mes, lo que Washington interpreta como el preludio del fin de la gestión comunista.
“Podríamos pasar por Cuba después de terminar con esto”, afirmó Trump esta semana, refiriéndose a la conclusión de la guerra en Irán.
En respuesta a las advertencias de Washington, el dictador cubano Miguel Díaz-Canel pronunció un discurso durante la conmemoración del 65º aniversario del carácter socialista de la Revolución. Díaz-Canel aseguró que el país está preparado para "luchar y ganar" si se produce una agresión militar, comparando el momento actual con la invasión de Bahía de Cochinos en 1961.

La diplomacia estadounidense ha puesto sobre la mesa una propuesta innovadora: el despliegue de Starlink para proporcionar internet satelital gratuito y confiable a la población cubana. Esta medida, discutida durante las reuniones secretas en La Habana, busca romper el monopolio informativo del Estado cubano y facilitar la comunicación de los ciudadanos en medio de la crisis. Se sabe que el secretario de Estado, Marco Rubio, aunque no estuvo en esta delegación, mantiene una supervisión directa sobre estos acercamientos tras haberse reunido previamente con Rodríguez Castro en San Cristóbal y Nieves en febrero.
Por ahora, el Pentágono permanece en alerta tras las órdenes de planificación de operaciones que el presidente Trump ha sugerido públicamente. Con la caída de los aliados tradicionales de Cuba en la región y la culminación de los frentes militares en Oriente Medio, la Casa Blanca parece estar consolidando su enfoque hacia el Caribe.