La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo registró un fuerte aumento al superar las 1.700 muertes. Las cifras oficiales confirmaron un total de 3.802 casos en apenas tres meses de circulación. El foco principal de la emergencia se mantiene concentrado en la provincia de Ituri.
Las autoridades de salud advirtieron que el 80% de los nuevos contagios ocurre directamente dentro de las comunidades. Esta dinámicas impide aislar a tiempo las cadenas de transmisión y dificulta las tareas sanitarias. Las brigadas médicas enfrentan serios problemas de acceso por la inseguridad en la región.
El brote responde a la propagación de la cepa Bundibugyo, identificada a mediados del mes de mayo. La alerta internacional responde a la falta de vacunas o tratamientos médicos aprobados para esta variante. A diferencia de otros episodios, los recursos científicos disponibles resultan acotados para frenar la infección.

La Organización Mundial de la Salud mantiene activa la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional. La agencia monitorea a más de 17.000 contactos potenciales en cinco provincias congoleñas. Sin embargo, se detectaron casos vinculados en países vecinos como Uganda y en Francia.
La respuesta operativa se vio afectada por protestas del personal médico que exige el pago de salarios adeudados. Además, más de 100 trabajadores de la salud se contagiaron durante la atención de pacientes. La escasez de recursos mantiene saturados los centros hospitalarios de la zona de Bunia.
El desplazamiento constante de población por el conflicto armado dificulta ubicar al primer paciente infectado del brote. Las autoridades desconocen el origen exacto de la cadena epidemiológica inicial. La movilidad de personas favorece el cruce hacia otras regiones a través de pasos fronterizos informales.

Diversas instituciones iniciaron ensayos clínicos con fármacos y vacunas experimentales para frenar la transmisión. Pese a la gravedad, los organismos descartaron imponer restricciones severas al comercio para evitar el uso de rutas clandestinas. Las labores de contención continuarán desplegándose en las próximas semanas.
(Con información de AP, Reuters e Infobae)