El presunto cabecilla de una sofisticada estructura criminal, Jefry Leonardo Cepeda Núñez, fue sometido formalmente a la justicia de la República Dominicana tras ser acusado de liderar un millonario fraude financiero superior a los RD$200 millones (aproximadamente USD 3,360,000) en perjuicio de una entidad bancaria nacional.
La Dirección Nacional de Investigación de Delitos Financieros y el Ministerio Público solicitaron ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional la imposición de un año de prisión preventiva y la declaración de tramitación compleja para el expediente. Cepeda Núñez, quien se desempeñaba como exempleado del banco afectado, se entregó de forma voluntaria a las autoridades persecutoras tras verse cercado por un amplio despliegue policial de la Dirección de Policía Cibernética (Dicat).

La investigación penal del Ministerio Público determinó que la red delictiva operaba mediante la captación de colaboradores externos y la colusión de trabajadores internos para desviar masivamente los fondos institucionales a través de maniobras cibernéticas e informáticas de alta tecnología. Con la reciente captura del líder de la banda, las autoridades judiciales ya mantienen bajo arresto e investigación a un total de diez implicados directos en la trama de corrupción corporativa.
El juez Rigoberto Sena dictó el aplazamiento de la audiencia de medidas de coerción con el propósito de unificar los expedientes de todos los coimputados, entre los que figuran Francis Michael Laureano Marte, Juan Antonio Ureña Geraldo y Kaury Miguel Lazala Brazobán, otorgando un plazo perentorio a los abogados defensores para la acreditación de sus respectivos presupuestos legales de arraigo.
El catálogo de imputaciones formales presentado por el equipo de fiscales litigantes —encabezado por la procuradora de corte Lewina Tavárez Gil— abarca los tipos penales de estafa agravada, robo asalariado, delitos de alta tecnología y lavado de activos. Según las pesquisas financieras, la organización criminal utilizaba cuentas puente de terceras personas ajenas a la institución para triangular las transferencias ilícitas y legitimar los capitales robados en el mercado de bienes de consumo suntuario.
Durante el desarrollo de la primera fase operativa, las fuerzas del orden público coordinaron un total de nueve allanamientos simultáneos y de gran envergadura en exclusivos sectores residenciales del Distrito Nacional y los municipios de Santo Domingo Este y Norte. En los registros domiciliarios, los agentes de la Dirección de Investigación Criminal confiscaron tres vehículos de alta gama, más de veinticinco relojes de lujo de marcas internacionales como Rolex e Invicta, joyas de gran valor comercial y dinero en efectivo por un monto de RD$408,186.
El Ministerio Público comunicó que los equipos forenses continúan analizando las bases de datos informáticas y los registros de auditoría interna de la entidad financiera perjudicada para determinar con exactitud el nivel de participación y el beneficio económico obtenido por cada uno de los cómplices detenidos. Los fiscales del caso no descartan la solicitud de nuevas órdenes de arresto internacional contra otros empresarios o testaferros que habrían facilitado sus estructuras comerciales para la dispersión del dinero sustraído.
(Con información de Infobae)