Un equipo especializado de tres buzos finlandeses recuperó este martes dos cuerpos adicionales de los cinco ciudadanos italianos que perdieron la vida en el interior de una compleja cueva submarina en el atolón de Vaavu, Maldivas. Según confirmó el portavoz presidencial Mohamed Hussain Shareef, las tareas de rescate civil se reanudaron tras una trágica pausa obligada por la muerte de un buzo militar maldiviano, Mohamed Mahadi, quien falleció por complicaciones de descompresión durante las primeras incursiones de búsqueda.
El grupo de científicos y académicos, integrado por biólogos marinos experimentados, desapareció el pasado jueves 14 de mayo en el canal Dekunu Kandu, y las autoridades locales confirmaron que los dos cadáveres restantes serán extraídos de la fosa este miércoles.

Los cuatro cuerpos hallados esta semana fueron ubicados a una profundidad extrema de entre 55 y 60 metros, en el tramo más interior y confinado de la caverna, una zona de alto riesgo que requería permisos gubernamentales específicos que el grupo no poseía. La abogada del turoperador Albatros Top Boat, Orietta Stella, aclaró de manera tajante ante los medios internacionales que la compañía jamás autorizó excursiones de penetración en cuevas.
El rectorado de la Universidad de Génova emitió un comunicado oficial desvinculándose de la trágica inmersión y precisó que el proyecto de la profesora Monica Montefalcone preveía exclusivamente actividades de investigación en superficie o mediante snorkel. Las víctimas del siniestro desobedecieron los protocolos científicos de seguridad al adentrarse en la fosa guiados por el instructor Gianluca Benedetti, cuyo cadáver fue el único recuperado fuera de la gruta el mismo día del incidente.
Para acceder al área de la catástrofe, la organización Divers Alert Network Europe (DAN Europe) encomendó la misión de salvamento a los buzos técnicos Sami Paakkarinen, Jenni Westerlund y Patrik Grönqvist, reconocidos internacionalmente por su pericia en minas inundadas de los países nórdicos.
El portavoz gubernamental Ahmed Shaam detalló que los cadáveres recuperados este martes se encontraban prácticamente juntos en la tercera cavidad del sistema cavernoso, la cual cuenta con estrechamientos rocosos de apenas dos metros de ancho que dificultan las maniobras. El análisis pericial de los dispositivos informáticos personales de los fallecidos, fijado para el cierre de la jornada del miércoles, resultará vital para determinar los minutos exactos de supervivencia, el consumo de gas de los reguladores y el momento preciso en que el grupo quedó atrapado sin luz.
(Con información de Infobae)