El Gobierno de Argentina ha puesto en marcha un operativo de alta complejidad para coordinar el traslado del único ciudadano argentino a bordo del crucero MV Hondius, embarcación afectada por un brote de hantavirus que ya ha causado tres muertes. La Cancillería argentina informó este sábado la creación de un comité de crisis integrado por sus embajadas en España y Países Bajos, junto al consulado en Tenerife, para gestionar la salida segura del pasajero.
Afortunadamente, el ciudadano argentino se encuentra en buen estado de salud y no ha manifestado síntomas relacionados con el virus. Tras evaluar diversas opciones para su aislamiento, la administración de Pablo Quirno acordó con el Gobierno neerlandés que el pasajero sea incluido en el vuelo sanitario fletado por dicho país para la repatriación de sus propios nacionales.

Una vez que el avión aterrice en territorio europeo, el argentino deberá cumplir una cuarentena preventiva rigurosa, garantizando que no existan riesgos de propagación de la variante "Andes", conocida por su capacidad de transmisión interhumana.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó este sábado a seis el número de casos confirmados de hantavirus a bordo del crucero, lo que ha intensificado la vigilancia epidemiológica en toda la región. Mientras el barco se aproxima a Tenerife, el Ministerio de Salud de Argentina continúa realizando una exhaustiva reconstrucción epidemiológica del recorrido que realizaron las primeras víctimas en suelo suramericano.
El canciller Quirno destacó la eficiencia del servicio exterior argentino y agradeció la cooperación de los Países Bajos para resolver esta situación de emergencia. Además del traslado, el Gobierno argentino ha enviado insumos médicos y asistencia técnica a los países involucrados, reafirmando su compromiso con la seguridad sanitaria regional.
Este operativo refleja la prioridad que otorga el Ejecutivo a la protección de sus ciudadanos en el extranjero frente a crisis biológicas. El uso de un vuelo sanitario internacional permite un manejo controlado del paciente, evitando el uso de aeropuertos comerciales y minimizando cualquier posibilidad de contacto estrecho no supervisado.
(Con información de EFE e Infobae)