El Ministerio del Tesoro de los Estados Unidos ha comunicado este viernes una ampliación de sus medidas punitivas contra la infraestructura militar iraní, incorporando a tres individuos y nueve empresas a la lista de sancionados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Esta nueva ofensiva económica se dirige específicamente contra organizaciones ubicadas en China, Bielorrusia y los Emiratos Árabes Unidos, al considerarlas piezas fundamentales en las redes de apoyo a los programas de proliferación de armamento de Irán.
“Continuaremos adoptando acciones económicas dirigidas a la base industrial militar iraní para impedir que Teherán recupere su capacidad productiva”, aseguró el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos en un comunicado oficial.
Entre las empresas que enfrentarán estas sanciones se encuentran las tecnológicas chinas Yushita Shanghai International Trade Co. Ltd y Hitex Insulation Ningbo Company Limited, acusadas de facilitar la obtención de materias primas para misiles balísticos.
Asimismo, la administración de Trump ha golpeado a intermediarios como Elite Energy FZCO, con sede en Dubái, por transferir millones de dólares destinados a financiar el arsenal del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

“Las sanciones buscan frenar la capacidad de Irán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y a sus aliados regionales”, explicó Brett Erickson, director gerente de Obsidian Risk Advisors.
La Casa Blanca también ha reforzado las restricciones sobre Chang Guang Satellite Technology Co., Ltd., una firma china que ya estaba bajo vigilancia por sus vínculos con Rusia y que ahora queda vinculada formalmente al programa armamentístico iraní.
Además, se han actualizado las designaciones sobre el Centro para la Innovación y la Cooperación Tecnológica de Irán y el Centro de Exportación del Ministerio de Defensa iraní. El Tesoro advirtió que no dudará en actuar contra cualquier institución financiera extranjera o aerolínea que respalde el comercio ilícito de la dictadura de Teherán.
Al imponer sanciones secundarias, Washington expone a cualquier banco o empresa del mundo a graves consecuencias si mantienen relaciones comerciales con los sancionados.
Fuentes: Demócrata, Infobae, Reuters.