El panorama tecnológico de Seattle, que durante décadas fue el epicentro de la innovación mundial, se enfrenta a una fuga de cerebros y capitales sin precedentes. Jesse Proudman, un veterano emprendedor que fundó su primera empresa a los 13 años y actual director de tecnología de Venice.ai, ha afirmado que la ciudad ya no es un lugar viable para los negocios.
En una entrevista concedida a Fox News Digital, Proudman confirmó que su empresa de inteligencia artificial generativa está evaluando activamente trasladar sus operaciones a estados con climas fiscales más amigables, como Texas, Nevada, Florida o Tennessee.
El detonante de esta salida masiva es el reciente "impuesto a los millonarios" aprobado por los legisladores demócratas y promulgado por el gobernador Bob Ferguson el pasado 30 de marzo. Esta limitación, que establece un impuesto sobre la renta por primera vez en la historia moderna del estado de Washington, ha sido calificado por Proudman como una "estafa" que busca expandirse gradualmente a toda la clase media.

El empresario advirtió que el senador estatal Jamie Pedersen, impulsor de la medida, tiene la intención de convertir a Washington en el estado con la carga fiscal más alta del país, eliminando cualquier incentivo para que los emprendedores permanezcan en la región.
La respuesta de las autoridades locales ante este éxodo ha sido de indiferencia. Durante un evento en la Universidad de Seattle, la alcaldesa Katie Wilson, quien se define como socialista democrática, restó importancia a los informes sobre la salida de grandes fortunas y empresas. Wilson llegó a decir "adiós" entre risas a quienes deciden marcharse.
"Todas las personas que conozco que tienen los medios para irse, o bien se han ido o están en proceso de hacerlo", afirmó Proudman a Fox News.
El fundador de Venice.ai lamentó que la cultura de Seattle haya cambiado drásticamente en los últimos cinco años, pasando de ser un entorno que celebraba la creación de riqueza y empleo a uno donde el éxito es sistemáticamente "demonizado". Esta transformación política ha convertido a la ciudad, que ya ostenta una de las tasas de impuestos sobre las ventas más altas del país (10,55%), en un territorio hostil para las startups tecnológicas.
Proudman enfatizó que para empresas móviles como las de software e IA, no tiene sentido seguir en un lugar donde el gobierno les dice explícitamente que no son bienvenidos. Mientras ciudades como Austin, Nashville y Miami se posicionan como los nuevos polos de la innovación gracias a sus gobiernos pro-empresa, Seattle se arriesga a entrar en una espiral de declive. El fundador de Venice.ai concluyó que el espíritu emprendedor necesita un ecosistema que lo fomente, no uno que lo asfixie con impuestos ideológicos.
Fuente: Fox News.