Arabia Saudita, Rusia y otros cinco miembros de la OPEP+ acordaron este domingo elevar su cuota de producción de petróleo en 188.000 barriles diarios para el mes de junio. El comunicado oficial del organismo destacó el "compromiso colectivo" de los países firmantes para apoyar el mercado energético, aunque evitó realizar cualquier mención directa a la salida de Emiratos Árabes Unidos del organismo.
El incremento de 188.000 barriles coincide con las proyecciones de los analistas, siguiendo una línea similar a los ajustes realizados en marzo y abril tras restar la participación que correspondía a los EAU. Las principales reservas del grupo se encuentran en la región del Golfo, cuyas vías de exportación permanecen afectadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz, impuesto por el estado de Irán desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero.

Jorge León, analista de Rystad Energy, señaló que el cártel intenta enviar un mensaje de control sobre los mercados mundiales a pesar de la salida de uno de sus socios clave. Según el experto, la intención de la OPEP+ es proyectar que el funcionamiento del grupo no se verá alterado por la deserción emiratí ni por las perturbaciones comerciales derivadas del conflicto bélico
La salida de los Emiratos Árabes Unidos, anunciada oficialmente el 28 de abril, se fundamentó en el descontento del país con las cuotas de producción asignadas previamente. Tras la entrada en vigencia de su retiro, ni la OPEP ni el grupo ampliado OPEP+ han emitido reacciones públicas directas sobre esta decisión. La reunión en línea donde se pactó el nuevo ajuste contó con la participación de representantes de Argelia, Irak, Kazajistán, Kuwait, Omán, Rusia y Arabia Saudita, quienes ratificaron la estrategia de bombeo para el próximo trimestre.
La propuesta presupuestaria y las maniobras de la administración estadounidense también forman parte del escenario de tensión que rodea al mercado energético. Mientras el Presidente Donald Trump mantiene negociaciones abiertas respecto al conflicto con la República Islámica, la OPEP+ intenta preservar su influencia en la fijación de precios internacionales.