La administración de Donald Trump ha lanzado una ofensiva diplomática para establecer una nueva coalición internacional, denominada "Plan de Libertad Marítima" (MFC por sus siglas en inglés), con el fin de restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz. Según un cable interno del Departamento de Estado revelado por The Wall Street Journal, el gobierno estadounidense ha instruido a sus embajadas para que insten a aliados extranjeros a sumarse a un esquema de seguridad colectiva.

El nuevo mecanismo operará de forma conjunta entre el Departamento de Estado y el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), integrando labores de inteligencia en tiempo real y coordinación diplomática para aplicar sanciones efectivas. El documento detalla que el CENTCOM proporcionará vigilancia constante del dominio marítimo para asistir al transporte comercial, mientras que los países aliados podrán participar como socios diplomáticos o militares.
Desde el Despacho Oval, el Presidente Donald Trump ha defendido la estrategia de presión máxima, calificando el bloqueo actual sobre los puertos iraníes como "100% infalible". El mandatario ha condicionado el cese de las hostilidades y el levantamiento de las restricciones a que el régimen de los ayatolás renuncie definitivamente a su programa nuclear.
La propuesta de coalición marca un giro en la retórica de Washington, luego de que Trump exigiera previamente que los aliados europeos asumieran la responsabilidad de proteger su propio suministro de petróleo. El mandatario había criticado la pasividad de la OTAN y de países como el Reino Unido ante la crisis, instándolos a "luchar por sí mismos".

La tensión en la zona se ha visto agravada por la respuesta de Irán, cuyos portavoces han emitido amenazas veladas contra quienes se sumen a la coalición liderada por Estados Unidos. En paralelo, el régimen iraní ha intentado justificar sus bloqueos como medidas de control soberano, mientras que la administración Trump sostiene que se trata de métodos de extorsión contra la economía global.
El éxito del "Plan de Libertad Marítima" dependerá de la capacidad de Washington para convencer a sus socios de la necesidad de una presencia militar activa en el Sahel marítimo. Mientras los precios de la energía reflejan la incertidumbre del mercado, Estados Unidos mantiene su despliegue naval para garantizar que el estrecho permanezca abierto para los negocios, como prometió el presidente en marzo.
(Con información de The Wall Street Journal y AP)