El secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, testificaron este miércoles 29 de abril ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes. En su primer careo legislativo desde que comenzaran las hostilidades contra el régimen de Irán en febrero, los líderes militares del Gobierno de Donald Trump defendieron la necesidad de un presupuesto histórico de $1.5 billones para garantizar que la libertad no se vea amenazada por dictaduras teocráticas.
Hegseth presentó una solicitud que representa un salto del 50% en el gasto de defensa. Este plan estratégico busca triplicar la inversión en tecnología de drones, alcanzando los $74.000 millones, y destinar más de $30.000 millones a la adquisición de municiones de última generación. El secretario fue enfático al señalar que, bajo el mando de Trump, EE. UU. ha recuperado la claridad moral y la determinación necesaria para proteger sus intereses y los de sus aliados.
“Estamos rearmando el Arsenal de la Libertad. Este presupuesto asegura que nuestras tropas tengan la máxima letalidad y que ningún adversario se atreva a cuestionar la voluntad de los Estados Unidos. El derrotismo no tiene lugar en este Departamento de Guerra”, afirmó Hegseth con firmeza ante los legisladores.
La comparecencia se produce justo cuando se cumplen 60 días de la Operación Epic Fury, una campaña que ya ha alcanzado más de 13.000 objetivos en Irán. Ante las preguntas sobre el agotamiento de los arsenales, el Pentágono se mostró seguro de su capacidad operativa, pero subrayó que la inversión es vital para no dejar ventanas de vulnerabilidad frente a otras amenazas como China.
Aunque informes externos sugieren que se ha utilizado cerca de la mitad de ciertos misiles, el general Caine explicó que la estrategia de apostar por drones de producción masiva y bajo costo es la respuesta inteligente a la evolución de la guerra moderna.
“El carácter del combate está cambiando rápidamente hacia la autonomía y la masa. Lo que estamos solicitando es una cuota inicial por el futuro, permitiéndonos reponer nuestras existencias y superar tecnológicamente a cualquier enemigo en cualquier teatro de operaciones”, detalló el general Caine.
Durante la sesión, Hegseth también defendió su gestión interna del Pentágono, incluyendo la reorganización de altos mandos para asegurar que la estructura militar esté alineada con los objetivos de victoria del presidente Trump. El secretario reiteró que Estados Unidos actúa con un realismo estratégico que prioriza resultados concretos sobre intervenciones vagas, asegurando que la fuerza desplegada en el Medio Oriente está cumpliendo su misión de degradar la capacidad bélica de los ayatolás.
Con Hegseth programado para testificar mañana ante el Senado, la administración Trump reafirma que no escatimará en recursos para que sus fuerzas armadas sigan siendo la garantía de estabilidad en un mundo convulso.
Fuentes: Fox News / ABC News / US Department of War