El alcalde socialista Zohran Mamdani, acompañado por la presidente del Concejo Municipal, Julie Menin, confesó que la ciudad de Nueva York atraviesa una crisis presupuestaria sin precedentes. Con un déficit que asciende a los 5.400 millones de dólares, Mamdani admitió la incapacidad de su administración para equilibrar las cuentas, recurriendo al manual clásico del socialismo: exigir más dinero estatal y aumentar la presión fiscal sobre el sector productivo.
🇺🇸‼️ | Luego de prometer proyectos gratuitos imposibles y desafiar a Donald Trump, Mamdani, alcalde musulmán de Nueva York, dio a entender que la ciudad está quebrada: "Estamos en una crisis presupuestaria histórica. No tenemos ingresos. El déficit es enorme. Una crisis de esta… pic.twitter.com/KEputtLexN
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 29, 2026
Tras una campaña basada en promesas de servicios gratuitos "imposibles" y una retórica de confrontación constante con Donald Trump, Mamdani reconoció que Nueva York carece de ingresos suficientes para sostener su agenda. El alcalde, que solo lleva cuatro meses en el cargo, intentó desviar la responsabilidad culpando a la pasada administración de Eric Adams, mientras afirmaba que la ciudad no puede sobrevivir solo con ahorros.
“Estamos en una crisis presupuestaria histórica. No tenemos ingresos. El déficit es enorme. Una crisis de esta escala no puede resolverse sin la acción del estado. No podemos cerrar este déficit solo con ahorros”, declaró Mamdani.
El pilar central del plan de Mamdani para recaudar mil millones de dólares consiste en atacar el Crédito Fiscal para Entidades de Transferencia (PTET), reduciendo el reembolso al 75%. Esta medida, presentada bajo la narrativa de "hacer que los adinerados paguen lo que les corresponde", busca castigar a los contribuyentes de mayores ingresos, una política que ha generado fricciones inmediatas con la gobernadora Kathy Hochul, quien teme una fuga masiva de capitales de la metrópoli hacia estados con mayor libertad económica.
Mamdani y Menin también han exigido que Albany detenga lo que llaman el "desvío de recursos" municipales. Según sus cifras, la ciudad aporta el 55,6% de los ingresos estatales pero solo recibe el 41,7%. Sin embargo, la administración socialista utiliza estos datos para justificar la exigencia de fondos adicionales y el alivio de obligaciones financieras, como el sistema de pensiones y los mandatos escolares, con el fin de evitar recortes en la burocracia municipal que sostiene su base política.
Ante el desastre financiero, la alcaldía anunció una prórroga hasta el 12 de mayo para presentar el presupuesto ejecutivo. Con las arcas vacías y una agenda ideológica que ahuyenta la inversión, Nueva York se enfrenta a un futuro incierto bajo el mando de un alcalde que, tras solo 120 días, ya ha tenido que admitir que sus promesas de campaña no tienen sustento económico.
Fuentes: Agencia EFE / Periódico Al Día / Demócrata