La retórica de la Casa Blanca contra el régimen chiíta ha escalado a un nivel de confrontación directa tras la última publicación de Donald Trump en Truth Social. El mandatario compartió una imagen de alto impacto donde se le ve armado con un rifle de asalto ante un paisaje de combate, acompañada de la contundente frase "No more Mr. Nice Guy" (No más Sr. Buen Tipo).
Esta advertencia pública coincide con la decisión de mantener un bloqueo naval prolongado en el Estrecho de Ormuz, una medida que busca asfixiar los ingresos petroleros del Estado terrorista. Tras reuniones en la Sala de Crisis, Trump instruyó a su equipo de seguridad, liderado por Marco Rubio y JD Vance, para que sostengan la presión económica como eje central de la estrategia.

Según informes de The Wall Street Journal, el presidente considera que el asedio a los puertos es la vía más efectiva para forzar concesiones sin necesidad de retomar las campañas de bombardeos masivos, aprovechando que Irán ya muestra signos visibles de desestabilización interna.
La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, confirmó que la Operación Furia Épica ha otorgado a Washington una "máxima influencia" sobre el régimen, que actualmente enfrenta serias dificultades para almacenar el crudo que no puede exportar. Trump desestimó recientemente una oferta iraní de tres fases, argumentando que posponer el tema nuclear para el final de las conversaciones es una táctica dilatoria inaceptable.
El bloqueo indefinido ya ha impactado los precios internacionales de la energía, pero Trump sostiene que es un costo necesario para garantizar la seguridad nacional a largo plazo. En sus mensajes, el mandatario destacó que Irán se encuentra en un "estado de colapso", lo que habría motivado contactos desesperados por parte de sectores del régimen que buscan evitar la quiebra total.
Mientras la tensión aumenta en las aguas del Golfo, la imagen de Trump armado sirve como recordatorio de que Estados Unidos está preparado para cualquier escenario. Dentro del Pentágono, se mantienen activas todas las opciones militares, aunque la prioridad actual sigue siendo el estrangulamiento financiero.