Bajo la mirada atenta de la administración Trump, Estados Unidos ha puesto en marcha el ejercicio militar Flex2026 en aguas cercanas a Cuba, marcando un hito en la integración de inteligencia artificial y sistemas no tripulados. Las maniobras, coordinadas desde Cayo Hueso, buscan perfeccionar la detección de redes narcoterroristas y fortalecer el patrullaje en corredores marítimos clave.
Según informó el medio especializado OnCuba News, este despliegue no solo responde a objetivos de seguridad regional, sino que eleva la presión sobre la logística de abastecimiento de la isla, en un momento donde el monitoreo estadounidense sobre los puntos estratégicos de tránsito ha alcanzado niveles de sofisticación técnica sin precedentes.

La Marina de EE. UU. ha destacado que el futuro de la seguridad marítima se está gestando frente a las costas de Florida mediante el uso de vehículos autónomos y plataformas de observación de largo alcance. Recientemente, drones MQ-4C Tritón y aviones de espionaje electrónico RC-135V/W Rivet Joint han completado misiones de vigilancia de más de seis horas, sobrevolando tanto el norte como el sur del occidente cubano.
El clima diplomático se ha enrarecido tras las declaraciones de Donald Trump, quien ha sugerido que, tras la resolución del conflicto con el Estado terrorista de Irán, "Cuba es la siguiente" en la lista de prioridades de seguridad nacional. Aunque la Casa Blanca mantiene oficialmente un discurso de seguridad contra el narcotráfico, Trump ha insinuado la posibilidad de una "toma amistosa o no" para promover un cambio político acorde a los intereses estadounidenses.
Analistas de defensa interpretan el ejercicio Flex2026 como una táctica de asfixia logística similar a la aplicada en el Estrecho de Ormuz. Al integrar la IA en el patrullaje tradicional, el Pentágono logra una ventaja operativa que le permite identificar embarcaciones sospechosas de evadir el embargo petrolero con una precisión quirúrgica.
(Con información de OnCuba News)