En una decisión que ha dejado estupefacta a la comunidad internacional, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha elegido este lunes a Irán como uno de los vicepresidentes de la 11ª Conferencia de Examen del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). El nombramiento, impulsado por el bloque de Países No Alineados, sitúa al régimen de Teherán en una posición de liderazgo procedimental dentro del organismo encargado de evitar, precisamente, que países con intenciones bélicas desarrollen armamento atómico.
🇮🇷‼️ | La ONU decidió elegir a la República Islámica de Irán como uno de los vicepresidentes de la conferencia de revisión sobre la no proliferación nuclear. Estados Unidos, Alemania, Emiratos Árabes Unidos, Francia, Reino Unido y otros países se opusieron, pero no hubo efecto.… pic.twitter.com/GGHrrYiK4B
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 29, 2026
La administración de Donald Trump reaccionó de forma inmediata y contundente ante lo que considera una afrenta a la seguridad global. Desde Nueva York, Christopher Yeaw, subsecretario de la Oficina de Control de Armas de Estados Unidos, denunció que la elección de Irán es "indiscutiblemente vergonzosa" y "un bochorno para la credibilidad de esta conferencia". Para Washington, resulta inaudito que el país que más ha despreciado los compromisos de no proliferación y que se niega a cooperar con el OIEA sea ahora quien deba supervisar el cumplimiento del pacto.

“Es una afrenta a la credibilidad de esta conferencia. En lugar de exigir responsabilidades a Irán, lo elegimos como vicepresidente”, sentenció Yeaw ante los delegados, en un discurso respaldado públicamente por Australia, los Emiratos Árabes Unidos y potencias europeas como Gran Bretaña, Francia y Alemania.
Desde el pasado 28 de febrero, una guerra abierta enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel, centrada en gran medida en el enriquecimiento de uranio por parte de Teherán, que ya se encuentra en niveles alarmantemente cercanos a los necesarios para fabricar una bomba. Mientras el presidente Trump reitera que "Irán nunca podrá tener un arma nuclear", la ONU parece otorgar legitimidad a un régimen que utiliza el sistema internacional para blanquear su conducta.
Por su parte, el embajador iraní Reza Najafi rechazó las críticas tachándolas de "infundadas". Teherán ha intentado vincular este nombramiento con su última propuesta para detener el conflicto: reabrir el estrecho de Ormuz y acordar el fin de las hostilidades, dejando el arma nuclear para una discusión en una fase posterior, algo que la Casa Blanca ha rechazado tajantemente.
La ONU vuelve a quedar bajo la sombra del descrédito institucional. Organizaciones como UN Watch han denunciado una "erosión de la credibilidad" al permitir que países bajo sospecha ocupen altos cargos en organismos de derechos humanos y desarme.
Fuentes: Reuters / Fox News / Associated Press