El vicepresidente sectorial de Economía y figura cercana a la cúpula chavista, Calixto Ortega, ha sido designado formalmente como el gobernador de Venezuela ante el Fondo Monetario Internacional. La noticia fue confirmada este lunes por Luis Pérez, presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), quien reveló que el nombramiento se produjo hace semanas en el marco de una normalización de relaciones que el régimen celebra como un triunfo político.
🇺🇸🇻🇪‼️ | Calitxo Ortega Sánchez fue elegido para ser el nexo formal de Venezuela con el Fondo Monetario Internacional. Con 42 años, Ortega Sánchez era uno de los preferidos de Nicolás Maduro, al punto que en 2018, decidió sacar un decreto para declararlo presidente del Banco… pic.twitter.com/V5WyJgihK0
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 5, 2026
El regreso de Venezuela al FMI ocurre después de que el organismo suspendiera todo contacto en marzo de 2019. En aquel momento, la comunidad internacional y las instituciones financieras pausaron sus relaciones con Caracas debido a las graves dudas sobre la legitimidad del mandato de Nicolás Maduro, lo que llevó al reconocimiento masivo de un gobierno encargado.
Calixto Ortega, quien ha desempeñado roles clave en la ingeniería económica del chavismo, llega al FMI en un momento en que Venezuela busca desesperadamente oxígeno financiero tras años de hiperinflación y una gestión económica desastrosa. Para el régimen, contar con un gobernador ante el Fondo es un paso fundamental para intentar acceder a recursos internacionales y legitimar su control sobre los activos del país en el exterior.
No obstante, críticos de la oposición advierten que entregar estos espacios a aliados de Delcy Rodríguez solo sirve para financiar la permanencia de una estructura que ha destruido la prosperidad de la nación. Venezuela es miembro del FMI desde 1946, pero nunca antes había pasado por un periodo de desconexión tan prolongado como el iniciado en 2019.
El retorno de los funcionarios chavistas a Washington, donde tiene su sede el Fondo, representa un giro diplomático que genera profunda preocupación entre quienes consideran que el régimen no ha dado muestras de transparencia ni de respeto a las normas democráticas.
Aunque el FMI es una institución necesaria para la estabilidad global, el historial de incumplimientos y manipulación de estadísticas por parte del régimen de Maduro es un antecedente alarmante. La designación de Ortega sitúa a un leal al proyecto socialista en una posición de influencia técnica, lo que podría dificultar la fiscalización real de la tragedia económica que vive el país.
Fuentes: EFE, El Nacional, Noticias Venevisión.