Desde una visita a la Ciudad de México, Isabel Díaz Ayuso no dudó en señalar las similitudes entre la deriva política de España y la de la administración de Morena. En un foro académico, la dirigente madrileña alertó sobre cómo el colectivismo y el intervencionismo estatal están socavando los cimientos de la democracia, creando ciudadanos dependientes del subsidio y limitando la iniciativa individual que genera riqueza.
“Así es como mueren las democracias, así es como está pasando en México, así es como está pasando en España, exactamente de la misma manera”, recalcó.
La respuesta de Claudia Sheinbaum, representante de la izquierda radical mexicana, consistió en reflotar el resentimiento histórico para desviar el debate sobre la inseguridad y la crisis institucional que vive el país. Durante un acto en Puebla, la mandataria socialista atacó directamente a quienes defienden la figura de Hernán Cortés y el legado hispánico, recurriendo a un tono condenatorio que busca borrar los lazos civilizatorios compartidos.
“A quienes reviven la conquista como salvación les decimos: están destinados a la derrota. A quienes creen que el pueblo es tonto, están destinados a la derrota. Quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades están destinados a la derrota”, enfatizó Sheinbaum.
Ante este clima de confrontación alentado por el oficialismo, Ayuso mantuvo una agenda centrada en la libertad y la verdad histórica. Durante la clausura del espectáculo cultural "Malinche", la presidente madrileña subrayó que el mestizaje es un motivo de alegría y esperanza, y que las naciones libres no deben someterse a la cultura de la disculpa permanente ni al odio que promueven los gobiernos populistas para dividir a la sociedad.

En el plano económico, Ayuso defendió ante la Cámara Española de Comercio un modelo de bajos impuestos y colaboración público-privada, contrastando con el sistema de control estatal que defiende el socialismo mexicano. La mandataria advirtió que confrontar la riqueza con la pobreza solo genera decadencia, e instó a los empresarios a seguir apostando por la libertad de mercado frente a las presiones de un Estado que busca predominar sobre la iniciativa privada.
La visita de Ayuso ha sido recibida con entusiasmo por los sectores que resisten al socialismo en México. Al estrechar lazos con figuras como la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega y líderes del sector privado, la presidenta madrileña ha consolidado un frente común en defensa de la democracia real. Su mensaje ha sido una llamada a la resistencia frente a lo que denomina "las cadenas del socialismo", que en su opinión están ahogando el futuro de Hispanoamérica.
Mientras Sheinbaum se refugia en una narrativa indigenista excluyente para ocultar las sombras de su administración, señalada frecuentemente por la falta de transparencia y el auge del crimen organizado, Isabel Díaz Ayuso se retira de México como un referente de la derecha conservadora global. Su gira deja una huella profunda: la convicción de que solo a través del respeto a la historia, la propiedad privada y la libertad se podrá frenar la deriva autoritaria que amenaza a ambas naciones.
Fuentes: EFE, Infobae