La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ratificado el plan para que el crucero MV Hondius, actualmente fondeado frente a las costas de Cabo Verde tras la negativa de este país a permitirle atracar, ponga rumbo al archipiélago canario. La directora de prevención de la OMS, Maria Van Kerkhove, aseguró que se trabaja estrechamente con las autoridades españolas para llevar a cabo una investigación epidemiológica exhaustiva y evaluar el riesgo de todos los ocupantes una vez lleguen a puerto.
La prioridad inmediata de la misión es la evacuación médica de dos personas enfermas: una con sintomatología aguda y otra leve. Según los protocolos de la OMS, una vez que estos pacientes sean trasladados de forma segura, el barco podrá iniciar su travesía hacia Canarias. Van Kerkhove recordó que el hantavirus es una enfermedad infecciosa grave cuyo reservorio principal son los roedores, y subrayó que la transmisión entre humanos solo se produce en casos de contacto "muy cercano", lo que reduce el riesgo de un contagio masivo.

Sin embargo, la decisión ha generado discrepancias en el ámbito político nacional. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, manifestó desde Bruselas su desacuerdo, argumentando que lo "razonable" sería que el buque fuera atendido directamente en Cabo Verde antes de partir hacia los Países Bajos, sede de la empresa operadora. Clavijo sostiene que, si los pacientes están estabilizados, no debería obligarse al barco a realizar una escala adicional en las islas, una postura que asegura compartir con la ministra de Sanidad, Mónica García.
Desde el Ministerio de Sanidad se mantiene una postura de cautela, señalando que la decisión final sobre la escala específica dependerá de los datos epidemiológicos que se recojan mientras el barco transita por Cabo Verde. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, confirmó que se mantienen reuniones constantes con la OMS para garantizar que se tomen todas las medidas necesarias bajo estándares internacionales de seguridad biológica.
La empresa Oceanwide Expeditions informó que a bordo viajan mayoritariamente filipinos (38), británicos (23) y estadounidenses (17), además de varios españoles. Por su parte, el vicepresidente canario, Manuel Domínguez, insistió en exigir "todas las garantías posibles" para asegurar que la atención a los pasajeros no suponga ningún tipo de perjuicio para los residentes de la comunidad autónoma, confirmando que los hospitales están listos pero bajo estrictos protocolos de seguridad.
Fuentes: EFE, El País.