El socialismo valenciano suma un nuevo episodio de bochorno institucional tras la dimisión de Víctor Navarro, portavoz del PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de Náquera. Lo que el edil ha intentado vender como una retirada por "motivos personales" y "estrés elevado" es, en realidad, la consecuencia directa de un vergonzoso incidente policial ocurrido en la madrugada del pasado 1 de mayo.
Según adelantó el diario Las Provincias, Navarro conducía su vehículo alrededor de las 3:30 horas cuando, al percatarse de un control policial, intentó esquivarlo para evitar a los agentes. Tras ser interceptado, el portavoz socialista fue sometido a las pruebas correspondientes; aunque dio negativo en alcohol, el test de drogas arrojó un resultado positivo, lo que derivó en la inmediata denuncia por parte de las fuerzas de seguridad.

Fiel a la retórica de su partido de ocultar la realidad tras eufemismos, Navarro publicó un comunicado en las redes sociales del PSPV de Náquera alegando que necesita "parar y tomarse un tiempo" debido a episodios de ansiedad. Sin embargo, la coincidencia del "estrés" con un positivo por estupefacientes y un intento de fuga ha dejado en evidencia la falta de integridad del representante socialista.
A pesar de la gravedad de los hechos, Navarro se despidió afirmando que ha sido un "honor" ejercer como jefe de la oposición durante los últimos tres años. El cinismo de su comunicado, donde agradeció el apoyo de quienes confiaron en él sin mencionar el incidente legal, subraya la degradación ética del político.
Mientras el concejal intenta justificar su conducta como un problema de salud mental, los vecinos de Náquera asisten con indignación a la salida de un cargo público que, en lugar de dar ejemplo, ha protagonizado un episodio más propio de la delincuencia común que de la representación institucional.
Fuentes: ABC, El Mundo.