Un violento conflicto territorial en el departamento del Cauca entre las etnias indígenas Misak y Nasa ha dejado un saldo trágico de al menos seis personas muertas y cerca de cien heridas durante la última semana. Las confrontaciones se agudizaron a raíz de una resolución oficial de la Agencia Nacional de Tierras que otorgó la titularidad jurídica de un predio de 800 hectáreas al Resguardo Pitayó, perteneciente a la comunidad Nasa.
Esta determinación institucional fue rechazada de inmediato por los integrantes del Resguardo Indígena Guambía de la comunidad Misak, quienes sostienen que la superficie en disputa les pertenece legítimamente por derechos ancestrales y acusan a sus oponentes de haber ejecutado una ocupación ilegal del terreno desde hace tres meses.
🇨🇴‼️ | Un trágico enfrentamiento entre comunidades indígenas en el Cauca, Colombia, ha dejado un saldo de 6 personas muertas y más de 100 heridos. pic.twitter.com/4vg3qCcS2m
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 23, 2026
La escalada de violencia en el municipio de Silvia pasó del uso de piedras y elementos contundentes al empleo directo de armas de fuego en los campos de cultivo. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, autorizó el despliegue inmediato de unidades militares en la zona con el propósito de restablecer la seguridad y contener los combates interétnicos.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, anunció que el presidente de la república convocó a una reunión de alto nivel en Bogotá con las máximas autoridades de ambos cabildos para el próximo lunes. Asimismo, la vicepresidenta Francia Márquez emitió un pronunciamiento desde la sede de las Naciones Unidas en Nueva York ofreciendo sus buenos oficios para mediar en la pugna y lamentó profundamente el derramamiento de sangre entre poblaciones rurales hermanas.
Los choques armados en el suroeste del país coinciden temporalmente con una movilización masiva de aproximadamente 500 miembros del pueblo Misak hacia la capital de la república, donde permanecen asentados desde mediados de mayo. Las delegaciones de comuneros marcharon con el objetivo de exigir al Gobierno nacional la nulidad de la resolución de tierras y demandar garantías reales sobre los predios que consideran parte de su patrimonio agrario histórico.
Por su parte, la directiva de la Agencia Nacional de Tierras recordó que desde el pasado mes de marzo se venía advirtiendo sobre las fuertes tensiones que generaría el fallo de delimitación territorial entre las parcialidades. El organismo del Ejecutivo aclaró que la resolución se basó estrictamente en la revisión de títulos coloniales válidos y resguardos previamente formalizados, por lo que el dictamen no faculta el despojo legal de ninguna familia que habite actualmente en las parcelas.
(Con información de EL PAÍS y Caracol Radio)