El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tomará juramento este viernes a Kevin Warsh como el decimoséptimo presidente de la Reserva Federal (Fed). La ceremonia oficial, que se desarrollará en los salones de la Casa Blanca, formaliza el relevo definitivo de Jerome Powell y consolida el triunfo de la visión económica impulsada por la administración republicana.
🇺🇸‼️ | El Presidente Donald Trump juramentará este viernes en la Casa Blanca a Kevin Warsh como nuevo Presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos. Warsh, confirmado por el Senado en una votación casi partidaria el 13 de mayo, sucederá a Jerome Powell, quien permanecerá… pic.twitter.com/6t9qECVHxe
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 22, 2026
A sus 56 años, Warsh asume las riendas del banco central más poderoso del planeta gracias al firme impulso del mandatario, quien buscaba un liderazgo técnico capaz de sacudir la matriz financiera de Washington.
La llegada de Warsh a la cúspide de la Fed se materializó tras haber obtenido la confirmación del Senado de los Estados Unidos a principios de mayo con una votación de 54 a 45. Aunque el bloque de legisladores demócratas intentó bloquear el nombramiento bajo el gastado argumento de una supuesta vulneración a la independencia institucional, la mayoría republicana defendió las impecables credenciales del nominado, quien fue catapultado por la Casa Blanca por su afinidad con los principios del libre mercado.

El nuevo jefe de la entidad monetaria cuenta con un perfil profesional forjado en la firma global Morgan Stanley bajo la tutela del inversor Stanley Druckenmiller, además de poseer una experiencia previa como asesor económico durante la presidencia de George W. Bush.
El nuevo presidente de la Fed sostiene firmemente que la deprimida economía y la persistente inflación no son consecuencia del dinamismo laboral, sino el producto directo del gasto público desmedido de las administraciones previas. En sintonía con las prioridades de Trump, el programa de Warsh contempla una drástica reducción del balance del banco central.
Además de la reducción de activos, la gestión de Warsh se caracterizará por un giro profundo en los canales de comunicación institucionales, con el objetivo de dotar de mayor previsibilidad a los operadores de bonos y evitar la volatilidad en los mercados. Su enfoque también prevé reescribir las directrices regulatorias respecto a los criptoactivos e integrar los incrementos de productividad derivados del auge de la inteligencia artificial.
Esta visión cuenta con el respaldo técnico de figuras clave del gabinete económico de la administración, tales como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el analista de Fox Business, Larry Kudlow, quienes han validado la necesidad de mantener estables los tipos de interés el tiempo que sea técnicamente necesario.
(Con información de Bloomberg Línea y El Mundo)