El Gobierno de los Estados Unidos cerró filas de manera oficial en torno a las instituciones democráticas de Bolivia. El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, emitió este miércoles un enérgico mensaje de advertencia internacional en el que ratificó el respaldo irrestricto de la administración de Donald Trump al mandatario boliviano Rodrigo Paz.
🇺🇸🇧🇴‼️ | El Secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos respalda al gobierno legítimo de Rodrigo Paz y apuntó contra la criminalidad del socialista Evo Morales: “No permitiremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente… pic.twitter.com/JxCy5q54wa
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 20, 2026
La declaración de la Casa Blanca surge en el momento más crítico de las protestas callejeras que asedian la nación andina, tipificando las maniobras de desestabilización civil no como un reclamo social legítimo, sino como una ofensiva criminal orquestada por mafias organizadas.
La postura fijada por el jefe de la diplomacia estadounidense desarmó de manera contundente la narrativa de "insurrección popular" que facciones de izquierda de la región han intentado implantar en la opinión pública internacional. Fiel a la doctrina de seguridad continental de Washington, Rubio delimitó con total claridad el conflicto, asociando de forma directa las movilizaciones y los bloqueos salvajes que estrangulan la economía boliviana con los intereses delictivos del entorno del expresidente cocalero Evo Morales.

"Que quede claro: Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio", sentenció de manera implacable el secretario de Estado, Marco Rubio.
La advertencia de Rubio coincidió cronológicamente con la sesión de urgencia del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), convocada este miércoles para abordar la preocupante espiral de violencia boliviana. Durante su intervención por videoconferencia, el canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, denunció formalmente ante los delegados del continente que el país se encuentra bajo el asedio de un golpe de Estado en pleno desarrollo, ejecutado por grupos de choque leales a Morales.
Desde que asumió la jefatura del Estado en noviembre pasado, el gobierno de Rodrigo Paz ha reconducido exitosamente las relaciones internacionales de Bolivia, rompiendo con el aislamiento impuesto durante los años de gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS) y consolidando alianzas estratégicas y plenas con potencias como Estados Unidos e Israel.
(Con información de EFE y el Departamento de Estado de los Estados Unidos)