El tribunal federal de Oakland se ha convertido en el epicentro de una batalla legal histórica tras la comparecencia de Elon Musk contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman. Musk exige una indemnización de 150.000 millones de dólares, argumentando que la organización "saqueó una caridad" al transformarse de una entidad sin fines de lucro en una potencia comercial aliada con Microsoft.
Si el jurado y la jueza Yvonne Gonzalez Rogers fallan a su favor, la salida a bolsa de OpenAI —valorada en un billón de dólares— podría quedar paralizada, devolviendo a la empresa a su estatus original de ONG para garantizar que la Inteligencia Artificial General (AGI) beneficie a toda la humanidad y no solo a intereses corporativos.

Sin embargo, la defensa de OpenAI ha contraatacado revelando documentos que exponen la "hipocresía" de Musk en su etapa como cofundador. Correos electrónicos de 2017 muestran que el propio Musk exigió el control total de la junta directiva y la posición de CEO antes de retirar su financiamiento cuando sus demandas fueron rechazadas. Además, se reveló que Musk propuso en 2018 que OpenAI fuera absorbida por Tesla para utilizarla como su "vaca lechera", lo que contradice su discurso actual sobre la preservación del carácter no lucrativo de la organización.
El juicio también ha puesto bajo la lupa la gestión personal de Musk a través de su propia fundación, la cual posee activos por 14.000 millones de dólares. Informes recientes de The New York Times indican que la Fundación Musk ha incumplido durante cuatro años el mínimo legal de donaciones del 5% exigido por el IRS, enfrentando un faltante de 400 millones de dólares solo en 2024.
Musk también criticó a OpenAI por "mercantilizar" una causa benéfica, su fundación ha destinado la mayoría de sus fondos a proyectos vinculados a sus propios intereses empresariales, lo que ha debilitado su credibilidad como defensor de la filantropía pura ante el tribunal de California.

En el tablero competitivo, la creación de xAI añade una capa de complejidad al caso. Aunque Musk fundó xAI como una corporación de beneficio público (PBC) en 2023 para rivalizar con OpenAI, la empresa abandonó ese estatus en mayo de 2024 para operar plenamente con fines de lucro, alcanzando una valoración de 200.000 millones de dólares.
La jueza Gonzalez Rogers tiene previsto emitir un fallo a finales de mayo, tras analizar si existió una violación de fideicomiso y enriquecimiento injusto por parte de Altman y Microsoft. La administración Trump ha seguido de cerca el caso, dado que la soberanía tecnológica y el liderazgo en IA son pilares de la seguridad nacional.
(Con información de Infobae)