El Ministerio de Exteriores de Israel confirmó este viernes 1 de mayo la interceptación de la “Global Sumud Flotilla” y la detención de dos de sus integrantes. El ciudadano hispanopalestino Saif Abu Keshek fue arrestado bajo la sospecha de pertenecer a la organización terrorista Hamás, mientras que el brasileño Thiago Ávila fue capturado por su participación en actividades ilegales durante la travesía. Ambos han sido trasladados a territorio israelí para ser sometidos a interrogatorios exhaustivos por parte de las autoridades de seguridad.
Israel sostiene que Abu Keshek es un operativo de Hamás que utiliza una empresa en España como fachada para financiar y adquirir las embarcaciones de estas flotillas de provocación. Respecto a Ávila, las autoridades hebreas lo vinculan directamente con la ruptura del bloqueo naval legal a Gaza, una acción que constituye una amenaza a la seguridad nacional. El Gobierno israelí enfatizó que su actuación se ajusta estrictamente al derecho internacional para impedir el fortalecimiento del terrorismo.
El Gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, ha calificado la flotilla como una “inútil maniobra política” de los aliados europeos. El Departamento del Tesoro estadounidense coincide con la visión israelí al señalar que los patrocinadores de estas expediciones están controlados clandestinamente por Hamás.

Por su parte, el Gobierno de España ha reaccionado con una postura defensiva hacia los activistas, exigiendo la “inmediata liberación” de Abu Keshek y denunciando la intervención en aguas internacionales, mientras que el presidente Pedro Sánchez cuestionó la legalidad de la operación de seguridad. Ante esto, Israel insiste en que ha proporcionado información concreta a Madrid sobre las actividades terroristas de estos individuos sin obtener la cooperación debida.
Tras un acuerdo diplomático con Atenas, la mayoría de los 175 activistas capturados serán desembarcados en Grecia para ser repatriados a sus países de origen. No obstante, los sospechosos de filiación terrorista o delitos graves permanecen bajo custodia del Estado hebreo.
El primer ministro Benjamin Netanyahu describió la operación como un “total éxito” y ratificó que el bloqueo naval se mantiene como una medida esencial de defensa frente a quienes buscan abastecer a los grupos terroristas en la Franja de Gaza.
Fuentes: ABC, DW.