El panorama político en Alemania está viviendo una transformación liderada por Alternativa para Alemania (AfD). En el estado federado de Sajonia-Anhalt, la formación patriótica ha pulverizado sus propios registros al alcanzar un 41 % de intención de voto en las encuestas del Instituto Infratest dimap. Esta cifra, que duplica los resultados de los últimos comicios, sitúa a la AfD en primer lugar, dejando muy atrás a la Unión Cristianodemócrata (CDU) del canciller Friedrich Merz, que llega al 26 %.
A nivel federal, la tendencia es igualmente favorable para el partido, que ya se posiciona como la fuerza más fuerte de toda Alemania con un 27 % de apoyo en el sondeo Deutschlandtrend. Este ascenso refleja el respaldo ciudadano a una alternativa real frente al caos de la actual administración.

Mientras la AfD sube, los otros partidos se desmoronan: el Partido Socialdemócrata (SPD) cae al 7% en Sajonia, mientras que Los Verdes y el Partido Liberal (FDP) corren el riesgo de desaparecer del parlamento regional al no alcanzar el umbral del 5 %.
Merz tras un año en el poder y poner el listón muy alto al asegurar que los ciudadanos sentirían avances en pocos meses, ha tenido que admitir su incapacidad para transformar el país tan pronto. Esto más conflictos internos entre la CDU y el SPD sobre temas como la reforma de las pensiones y el impuesto sobre la renta, ha agotado la paciencia del electorado.
La desconfianza es especialmente aguda en áreas críticas como la gestión de la migración y la seguridad social. Solo un tercio de los encuestados espera que la coalición actual gestione eficazmente la crisis migratoria, una cifra que sigue cayendo mes tras mes.
Ante este escenario, la posibilidad de nuevas elecciones cobra fuerza, con solo un 44% de los ciudadanos apoyando que la coalición se mantenga hasta 2029. La AfD se presenta como una fuerza capaz de canalizar el descontento ante una economía que no cobra impulso.
Fuentes: El Debate, DW.