En un operativo de largo aliento que culmina hoy, 14 de abril, con la lectura de las sentencias, la Fiscalía de Arica ha logrado desmantelar una de las estructuras más exóticas del crimen transnacional. La investigación determinó que la organización criminal, vinculada a la megabanda ecuatoriana "Los Lobos", inició sus operaciones delictivas a mediados de 2024, estableciendo un corredor de tráfico de ketamina desde Perú hacia Chile. Durante casi un año y medio, la organización utilizó el paso fronterizo de Chacalluta para ingresar droga adosada al cuerpo de mujeres reclutadas, bajo la promesa de pagos de hasta $2 millones de pesos por viaje.

El esquema criminal, que combinaba el narcotráfico con rituales de la "Santa Muerte", alcanzó su punto crítico en diciembre de 2025. Fue en ese mes cuando la Policía de Investigaciones (PDI) ejecutó el golpe definitivo al allanar una vivienda en la calle Carlos Orella, en Arica. En dicho operativo, las autoridades incautaron el cargamento más grande de la investigación: 18 kilos de ketamina que estaban listos para ser distribuidos hacia la Región Metropolitana. En esa misma intervención de finales del año pasado, se logró la captura del cabecilla de la organización, José Luis Herrera, alias “Obispo”, terminando con su liderazgo basado en la manipulación religiosa.
Tras las detenciones masivas de diciembre de 2025, el proceso judicial avanzó con celeridad durante el primer trimestre de 2026. La Fiscalía de Arica presentó pruebas contundentes que vinculaban a los 18 imputados con delitos de tráfico de drogas y asociación ilícita. Este proceso ha sido calificado como el cuarto juicio oral de gran envergadura contra el crimen organizado extranjero en la región, siguiendo la senda de las condenas previas contra facciones del Tren de Aragua y Los Costeños, consolidando una política de "tolerancia cero" contra la delincuencia importada.
“El líder de la organización, apodado 'Obispo', fue condenado a 20 años de presidio tras ser capturado en el gran decomiso de diciembre de 2025”, destacó el tribunal.
El fallo dictado este martes establece penas que suman más de 118 años de presidio efectivo. Mientras el líder Herrera cumplirá dos décadas tras las rejas, las otras 17 integrantes (en su mayoría ciudadanas ecuatorianas, venezolanas y peruanas) recibieron sentencias que oscilan entre los 3 y 8 años. El tribunal valoró el trabajo de inteligencia que permitió seguir el rastro de la banda desde sus primeros movimientos en el complejo fronterizo de Chacalluta y el control carretero de Cuya, donde se realizaron las primeras detenciones en buses de pasajeros durante el transcurso de 2025.