Una nueva tragedia sacudió a Uruguay luego de que cuatro delincuentes ejecutaran un quíntuple homicidio en el barrio El Monarca. Los atacantes irrumpieron en la vivienda simulando realizar un allanamiento policial y dispararon de forma indiscriminada en todas las habitaciones. Karina Suárez, matriarca del clan familiar 'Los Suárez', logró sobrevivir milagrosamente al esconderse debajo de una cama durante la balacera. En el interior de la casa se encontraban siete personas al momento de desatarse la masacre.

El violento ataque armado terminó con la vida de tres de los hijos de Suárez, correspondientes a un joven de 28 años y dos gemelos de 18 años. Las otras dos víctimas fatales fueron una adolescente de 14 años, novia de uno de los fallecidos, y su madre de 38 años. El ministro del Interior, Carlos Negro, se hizo presente en el lugar y atribuyó el crimen a una disputa delictiva de larga data por el control territorial de la zona.
Suárez reveló ante la televisión local que había advertido previamente a la Fiscalía sobre el inminente peligro que corría su entorno familiar. “Le dije al fiscal que estaban ofreciendo plata por la cabeza de mis hijos y que querían hacer una matanza”, declaró textualmente la sobreviviente embargada por el llanto. La familia planificaba mudarse del vecindario una vez que finalizaran las medidas cautelares vigentes, pero la ofensiva criminal neutralizó sus planes de escape.
La mujer detalló que logró salvar su vida gracias a la feroz intervención de sus perros, quienes atacaron a los sicarios y bloquearon el ingreso al dormitorio a oscuras. Con este último atentado, la testigo directo de la masacre suma la pérdida de siete hijos asesinados en total a lo largo de diez años de disputas. Actualmente, a la madre solo le queda un hijo con vida, quien se encuentra internado debido a una severa discapacidad cognitiva.

Las víctimas del quíntuple asesinato integraban la banda de Los Suárez, una organización criminal que mantenía un fuerte enfrentamiento con Los Albín. Ambas facciones delictivas arrastran un violento historial de disputas armadas por el monopolio de la venta de estupefacientes en el barrio Villa Española. Los investigadores de la Policía Nacional mantienen la zona bajo estricta vigilancia para evitar posibles represalias armadas entre los clanes de narcotraficantes.
La policía y la fiscalía uruguaya trabajan en el análisis de los cartuchos recuperados en la escena para identificar las armas utilizadas por los cuatro sicarios. Las autoridades metropolitanas ordenaron peritajes urgentes sobre los vehículos sospechosos avistados en las inmediaciones del barrio El Monarca antes del ataque. La recolección de testimonios de los vecinos resulta clave para trazar la ruta de escape empleada por los ejecutores de la banda rival.
El Gobierno uruguayo ratificó su compromiso de esclarecer las causas de la matanza y desarticular las redes de narcotráfico que operan en la periferia de Montevideo. Las divisiones de inteligencia militar evalúan los nexos carcelarios de Los Albín para determinar si la orden de ejecución partió desde algún centro penitenciario. La ciudadanía permanece conmocionada por el nivel de violencia civil exhibido en este enfrentamiento entre redes del crimen organizado.

(Con información de Infobae)