El director ejecutivo de McLaren, Zak Brown, solicitó formalmente a la FIA la eliminación de cualquier tipo de alianza estructural entre escuderías, advirtiendo que los vínculos de propiedad o control indirecto ponen en riesgo la equidad del campeonato. En una misiva dirigida al presidente de la federación, Mohammed Ben Sulayem, Brown argumentó que la consolidación económica del deporte y el actual límite de costos eliminan cualquier justificación para mantener equipos satélites o asociaciones estratégicas.
La preocupación de Brown se centra en que permitir que un equipo ejerza influencia sobre otro perjudica a las escuderías independientes y distorsiona la competencia. En su carta, el directivo instó a la FIA a trabajar con celeridad para revertir las alianzas existentes y establecer una paridad total en todos los aspectos del deporte.

Según Brown, el marco regulatorio actual, diseñado por Liberty Media para garantizar la sostenibilidad de los 11 equipos de la grilla, debería ser el paso definitivo hacia un modelo donde cada organización opere de manera autónoma, sin participación cruzada en la propiedad o acuerdos preferenciales de personal.
Para sustentar su postura, el CEO de McLaren citó incidentes específicos donde la integridad deportiva se vio comprometida, como órdenes de equipo cruzadas y maniobras tácticas que favorecieron a escuderías principales sobre sus rivales directos. Brown mencionó el caso de Daniel Ricciardo logrando la vuelta rápida con Racing Bulls en Singapur 2024 para perjudicar a Lando Norris, y la transferencia asimétrica de personal técnico de alto nivel.
La posibilidad de que Mercedes adquiera el 24% de Alpine, anteriormente pretendido por Christian Horner tras su salida de Red Bull en 2025, ha reavivado las críticas en el paddock. Brown señaló que el traslado de ingenieros entre escuderías vinculadas refuerza la percepción de que no existe una rivalidad real entre ellas. El ejecutivo subrayó que, si no se enfrenta este problema estructural, la Fórmula 1 corre el riesgo de retroceder en materia de reputación justo cuando atraviesa su era más competitiva.
Mohammed Ben Sulayem reconoció que la FIA está analizando el tema detalladamente, admitiendo que, en su opinión personal, la multipropiedad de equipos no es el camino correcto para el espíritu deportivo de la categoría. Durante el Gran Premio de Miami, el titular de la federación advirtió que la pérdida de la esencia competitiva podría alejar a los aficionados.
(Con información de The Race e Infobae)