El presidente Donald Trump lanzó este martes un ultimátum definitivo contra el régimen terrorista de Irán, advirtiendo que la nación será "diezmada" si no acepta un acuerdo que satisfaga las exigencias de Washington. Antes de partir hacia Beijing para reunirse con Xi Jinping, el líder republicano fue tajante al afirmar que Teherán "está bajo control" tras los recientes ataques estratégicos ejecutados por Estados Unidos e Israel.
"Irán hará lo correcto o terminaremos el trabajo", declaró ante la prensa en la Casa Blanca
La tensión se centra en el estrecho de Ormuz, donde el régimen iraní mantiene bloqueado el tránsito del 20% del petróleo mundial, utilizándolo como una herramienta de chantaje geopolítico. Trump calificó como "totalmente inaceptable" la última contrapropuesta de paz de Teherán, insistiendo en que no tiene prisa por cerrar un pacto que no garantice la seguridad total en la región.

A pesar de la relevancia de China como principal comprador de crudo iraní, el mandatario minimizó la necesidad de discutir el tema con Xi, asegurando que Estados Unidos posee la capacidad militar y política para manejar la amenaza sin mediadores.
En sus declaraciones, Trump también aprovechó para arremeter contra la OTAN, manifestando una "profunda decepción" por la falta de respaldo de la alianza atlántica durante los meses de enfrentamientos militares. "No estuvieron ahí cuando los necesitábamos", recriminó el presidente, reforzando su visión de una política exterior independiente y de máxima presión.
Según la Casa Blanca, la capacidad bélica de Irán ha sido sustancialmente degradada, lo que otorga a Washington una posición de fuerza absoluta en las mesas de negociación que se desarrollan en medio de una crisis energética global.
El presidente también habló de la guerra en Ucrania, donde mostró optimismo al respecto, asegurando que el fin de las hostilidades con Rusia "está muy cerca". Sus comentarios coinciden con señales diplomáticas provenientes del Kremlin, sugiriendo que la administración Trump busca cerrar frentes abiertos para concentrar su influencia en la estabilidad de los mercados energéticos.
(Con información de Reuters, EFE y AFP)