El estado de Texas ha iniciado una ofensiva legal contra Netflix, acusándola de recolectar y lucrar ilegalmente con los datos personales de sus usuarios, incluidos menores de edad. La demanda, impulsada por el Fiscal General Ken Paxton, sostiene que la plataforma engañó a los ciudadanos al asegurar que no recopilaba ni compartía información privada, cuando en realidad monitoreaba y vendía hábitos de visualización a empresas de tecnología publicitaria.
Según el expediente, Netflix habría violado la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas de Texas, construyendo un "sistema de vigilancia" que opera sin el consentimiento explícito de los padres ni de los suscriptores.

La querella pone especial énfasis en el diseño de la plataforma, denunciando el uso de los llamados "patrones oscuros" (estrategias de interfaz diseñadas para manipular al usuario) y funciones como la reproducción automática. Estas herramientas son señaladas por la justicia texana como mecanismos destinados a fomentar un uso adictivo, especialmente peligroso para la población infantil.
La demanda exige que Netflix desactive de inmediato la reproducción continua en perfiles de menores y elimine toda la información recolectada de forma irregular, buscando frenar lo que Paxton define como un modelo de negocio basado en la explotación de la privacidad de los texanos.
Uno de los puntos más críticos de la acusación se basa en declaraciones pasadas de altos directivos, como Reed Hastings, quien en 2020 negó públicamente estas prácticas en un contexto de creciente escrutinio tecnológico. No obstante, las pruebas presentadas por la fiscalía sugieren que la plataforma ha incurrido en una vulneración sistemática de la privacidad para obtener beneficios económicos.
Expertos en derecho digital advierten que la acción de Texas podría desencadenar un efecto dominó en otros estados de la Unión, especialmente si se demuestra que la recopilación de datos de menores fue una práctica deliberada. La demanda busca no solo sanciones económicas, sino una modificación estructural en la forma en que Netflix interactúa con sus usuarios más vulnerables.
A pesar de que la compañía ha defendido históricamente la transparencia de sus políticas de privacidad, este proceso judicial representa una amenaza significativa para su reputación en el mercado estadounidense. El enfoque de la administración de Ken Paxton se alinea con una tendencia conservadora de proteger la integridad de los menores frente a la influencia de las grandes corporaciones tecnológicas, las cuales han sido criticadas por su agenda de recopilación masiva.
(Con información de Fox Business e Infobae)