El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, ha puesto en alerta máxima a sus fuerzas de seguridad tras denunciar este sábado una “actividad inusual” en diversos tramos de la frontera con Bielorrusia. El mandatario aseguró que cada movimiento del lado bielorruso está siendo documentado minuciosamente y advirtió que Ucrania está plenamente preparada para reaccionar ante cualquier intento de agresión que vulnere su soberanía.
Zelensky señaló que no desea que el pueblo bielorruso se vea arrastrado por las ideas "enfermas y fantasiosas" de Vladímir Putin. Cabe recordar que, desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, el régimen de Alexandr Lukashenko ha servido como plataforma logística para las tropas rusas, permitiendo el traslado de equipos y soldados para atacar el norte de Ucrania, una traición que Kiev no olvida.
La tensión ha escalado tras las recientes declaraciones del propio Lukashenko, quien el pasado 1 de abril afirmó que Bielorrusia se está "preparando para la guerra". Aunque el dictador bielorruso evitó identificar a un enemigo específico, el uso de su territorio por parte del Kremlin y su retórica belicista han obligado a Zelensky a firmar nuevos decretos de sanciones contra entidades bielorrusas para presionar por el fin de la intensidad bélica.
En el frente diplomático, Zelensky también abordó la compleja relación con Eslovaquia tras conversar con el primer ministro Robert Fico. A pesar de que Fico ha bloqueado ayudas comunitarias y planea asistir al desfile del Día de la Victoria en Moscú el próximo 9 de mayo, el líder ucraniano subrayó la necesidad de mantener relaciones sólidas y exploró la posibilidad de una reunión personal en el corto plazo.

Un punto clave de la conversación entre Zelensky y Fico fue la reanudación del suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, que atraviesa Ucrania. Esta infraestructura es vital para Eslovaquia y Hungría, y su operatividad era una de las condiciones impuestas por estos países para desbloquear los 90.000 millones de euros en ayuda comunitaria destinados a la defensa de Ucrania frente a la invasión rusa.
Ucrania continúa reforzando su postura defensiva, dejando claro que no permitirá que las fantasías imperialistas de Rusia conviertan la frontera norte en una "terrible realidad". Con el apoyo de sus socios internacionales y la imposición de sanciones estratégicas, el gobierno de Zelensky busca reducir la capacidad operativa de quienes facilitan la agresión rusa desde territorio extranjero.
Ante el comportamiento impredecible del ejército de Lukashenko, Ucrania mantiene el control de la situación, advirtiendo a Minsk que cualquier acción agresiva encontrará una respuesta inmediata.
Fuentes: Infobae, El Periódico Mediterráneo, EFE.