La crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio ha golpeado con fuerza al sector aeronáutico de Corea del Sur. Según informaron este domingo fuentes del sector a la agencia Yonhap, las aerolíneas del país han recortado más de 900 vuelos de ida y vuelta debido al incremento insostenible en los costes del combustible.
Esta medida afecta principalmente a las operadoras de bajo coste, que han tenido que reducir sus frecuencias en rutas populares hacia el Sudeste Asiático para mitigar las pérdidas operativas. Compañías como Jeju Air y Jin Air lideran los recortes con la cancelación de 900 trayectos redondos, una cifra que los analistas advierten que podría aumentar en las próximas semanas conforme se cierren los calendarios de junio.

Por su parte, Asiana Airlines, la segunda compañía más importante del país, ya ha confirmado la suspensión de 27 vuelos en seis rutas internacionales, incluyendo destinos como Estambul y Nom Pen, ajustes que se mantendrán al menos hasta el mes de julio.
El detonante de esta crisis es el salto histórico en la Media de Platts de Singapur (MOPS), el indicador de referencia para el precio del queroseno de aviación. El MOPS promedió 214,71 dólares por barril en el último mes, una cifra que multiplica por 2,5 el precio registrado apenas dos meses atrás. Ante esta situación, las autoridades aéreas han elevado el recargo por combustible del nivel 18 al nivel 33 para el mes de mayo, el salto más abrupto en casi una década.
Incluso Korean Air, la principal aerolínea del país, se encuentra bajo un sistema de gestión de emergencia desde el pasado mes de abril. Aunque por ahora no ha reportado cancelaciones masivas de vuelos, la compañía mantiene una monitorización constante de la situación geopolítica y el mercado energético. La inestabilidad en Oriente Medio ha generado un efecto dominó que encarece los pasajes y reduce la oferta de vuelos.
Fuentes: Infobae, EFE.