Cerca de cien manifestantes demócratas fueron arrestados en Nueva York durante una movilización contra el suministro de armas a Israel y el apoyo militar de Estados Unidos. Entre los detenidos figura Chelsea Manning, exanalista conocida por filtrar documentos clasificados de inteligencia en el pasado. La protesta fue convocada por la organización Jewish Voice for Peace frente a las oficinas de senadores demócratas.

La movilización exigió al Congreso el cese inmediato del envío de armamento y maquinaria pesada utilizada en las operaciones militares de la región. Los asistentes bloquearon el tránsito en una de las principales avenidas de Manhattan, forzando la intervención del Departamento de Policía de Nueva York. La cifra estimada de detenciones ronda el centenar de personas tras casi una hora de obstrucción vial.
La concentración reunió a unas 200 personas frente al edificio donde despachan los senadores Chuck Schumer y Kirsten Gillibrand en Manhattan. Los manifestantes utilizaron carteles y cánticos para presionar por un bloqueo total a la ayuda militar destinada a la ofensiva en la Franja de Gaza. El tráfico vehicular se vio severamente afectado hasta que los agentes procedieron a despejar el área.
«Sigan la voluntad de los neoyorquinos y voten para bloquear la venta de armas y excavadoras a Israel».
La participación de Chelsea Manning fue utilizada por los organizadores para amplificar el impacto mediático del reclamo contra los representantes políticos. Tras su arresto, la activista instó a los senadores a votar en contra de las transferencias de defensa necesarias para la seguridad de Israel. La organización Jewish Voice for Peace lideró la logística de esta protesta en el centro financiero.

Durante la jornada se escucharon consignas en apoyo a las poblaciones de Gaza, Líbano e Irán, rechazando las operaciones estratégicas conjuntas. Los manifestantes señalaron directamente a Schumer y Gillibrand por respaldar el financiamiento bélico en el Senado de los Estados Unidos. La multitud portaba banderas y pancartas exigiendo la suspensión de fondos para la defensa militar aliada.
Esta protesta se suma a una serie de movilizaciones que han ocurrido en diversas ciudades estadounidenses desde el inicio del conflicto en octubre de 2023. Nueva York se ha convertido en un foco constante de actividad pro-palestina que busca alterar la política exterior de la administración actual. Los organizadores critican el respaldo financiero que Estados Unidos mantiene hacia las fuerzas israelíes.
El contexto internacional de la marcha está marcado por la reciente escalada bélica directa entre los ejércitos de Israel e Irán a finales de febrero. Los manifestantes denuncian que la asistencia militar estadounidense prolonga los combates y agrava la situación en los territorios en disputa. Las imágenes difundidas muestran a la policía realizando detenciones masivas para restablecer el orden público.
El NYPD justificó las detenciones señalando que los manifestantes obstaculizaron el funcionamiento de la ciudad y desoyeron las órdenes de dispersión. Los agentes intervinieron cuando la protesta bloqueó la circulación vehicular, poniendo en riesgo la seguridad de los ciudadanos en Manhattan. Los activistas procesados enfrentan cargos por conducta desordenada y obstrucción de la administración gubernamental.