Donald Trump utilizó su red social Truth Social para enviar un mensaje directo a Xi Jinping, resaltando que la apertura permanente del estrecho de Ormuz beneficia tanto a China como al resto del mundo. El presidente estadounidense afirmó que la inestabilidad previa en la zona no volverá a ocurrir bajo su supervisión, mientras las fuerzas navales mantienen el control total de la vía.

El mandatario reveló que el gobierno chino acordó no enviar armas a Irán, lo cual representa un giro significativo en las relaciones bilaterales entre ambas potencias. Según Trump, este compromiso facilita una colaboración más inteligente y eficiente, anticipando un encuentro amistoso con Xi Jinping en las próximas semanas para ratificar estos avances estratégicos.
«Recuerden, somos muy buenos peleando, si tenemos que hacerlo, mucho mejor que cualquier otro».
Trump insistió en que la guerra con el régimen de los ayatolás está cerca de terminar, asegurando que Teherán busca desesperadamente un acuerdo para detener la ofensiva. Durante una entrevista con Fox News, el mandatario defendió la operación «Furia Épica» como una medida necesaria para neutralizar el programa nuclear iraní antes de que fuera irreversible.
El presidente estadounidense indicó que las negociaciones presenciales con Irán podrían retomarse en un plazo de dos días, sin detallar aún la agenda específica de los interlocutores. Estos contactos diplomáticos buscan una salida tras siete semanas de intensos enfrentamientos militares, enfocándose en el desmantelamiento de las capacidades atómicas del régimen persa.
Islamabad se perfila nuevamente como el escenario probable para los encuentros, debido a la mediación del jefe del Estado Mayor paquistaní, Asim Munir. Trump sugirió a los medios de comunicación permanecer en la capital de Pakistán ante la inminencia de anuncios relevantes, destacando el trabajo logístico realizado por los facilitadores locales en el proceso de paz.
La administración estadounidense mantiene su postura de máxima presión militar mientras explora la vía diplomática con el respaldo de potencias regionales. El control sobre el flujo comercial en el estrecho de Ormuz sigue siendo la prioridad operativa para garantizar que el petróleo llegue a los mercados asiáticos sin interferencias del régimen iraní.
Finalmente, el mandatario reafirmó que la superioridad bélica de su país es el factor determinante que ha forzado a Irán a sentarse en la mesa de negociación. La Casa Blanca supervisa cada detalle de las propuestas presentadas por Teherán, exigiendo garantías totales de que no se retomará el enriquecimiento de uranio bajo ninguna circunstancia política o económica.